HÁBITOS QUE AYUDAN A TENER MENOS APETITO


Tanto la sensación de hambre como el peso están muy ligados a la actividad de determinadas hormonas. Para tenerlo todo controlado, ten en cuenta los siguientes factores.

Hay alimentos, como las patatas fritas y otros “snacks”, que, al tener potenciadores de sabor, acallan las hormonas saciantes y que, por lo tanto, en lugar de saciarte, te abren el apetito. Es mejor que distraigas el hambre con alimentos saludables, como la fruta, la verdura, el yogur, las galletas integrales…

Numerosos estudios han demostrado que dormir menos de 7-8 horas al día puede alterar las hormonas que regulan el apetito, haciéndonos comer más. Evítalo durmiendo las horas justas.

Si estas a dieta, procura no ser demasiado estricto/a en las cantidades. Tomar menos de 1000 calorías diarias, además de resultar perjudicial para la salud, desequilibra las hormonas y puede hacerte sufrir ataques de hambre.

Hay alimentos que resultan más saciantes que otros, como los ricos en ácidos grasos omega-3, como el pescado azul, el aguacate o las nueces, y los que contienen fibra, como la fruta, la verdura y los cereales.