6 ESTRATEGIAS BÁSICAS PARA BAJAR LOS TRIGLICÉRIDOS



Los triglicéridos son moléculas pequeñas de grasa que se absorben en el aparato digestivo o se producen en el hígado. Su elevación en las sangre, muchas veces, acompaña a alteraciones de otras grasas depositándose en las arterias. Consigue corregirlos siguiendo estos consejos.

Los triglicéridos son una clase de grasa y reciben ese nombre porque están formados por la combinación de glicerina con tres ácidos grasos. Los niveles de triglicéridos normales están entre 45 y 150 mg por decilitro. Los niveles superiores a 200 mg por decilitro se consideran altos.

Es la grasa más abundante de los alimentos, sobre todo los de origen animal y, junto a los hidratos de carbono (féculas y azúcares), son los principales suministradores de energía a las células del organismo. Se digieren en el intestino delgado y entran en los vasos linfáticos, que, después, los vierten en la circulación sanguínea, mediante la cual pasan por las células del hígado y del tejido graso, que los captan y almacenan, para ser utilizados cuando el organismo los necesite. Para circular por la sangre, se unen a unas proteínas conocidas como VLDL (iniciales de las palabras inglesas que significan “lipoproteínas de muy baja densidad”). Además de los triglicéridos procedentes de los alimentos grasos, el hígado los forma a partir de hidratos de carbono o de proteínas.

¿QUÉ PERJUICIOS CAUSA SU EXCESO EN LA SANGRE?

La elevación de los triglicéridos en la sangre, muchas veces, acompaña a alteraciones de otras grasas, así, junto al colesterol “malo” (LDL), se depositan en las paredes de las arterias, formando unas placas que causan la arteriosclerosis.

Su aumento es uno de los constituyentes del llamado síndrome metabólico, que facilita las enfermedades cardiovasculares (los otros factores son la disminución del colesterol “bueno” (HDL), hipertensióndiabetes y aumento de la grasa abdominal).
Sin embargo, la elevación de los triglicéridos solos ya aumenta el riesgo de sufrir enfermedades de las arterias coronarias.
Si su cantidad es muy alta, puede causar la inflamación del páncreas.

¿POR QUÉ AUMENTAN LOS TRIGLICÉRIDOS?

Los factores que pueden elevar el nivel de triglicéridos incluyen:
  • Tener sobrepeso
  • Falta de actividad física
  • Fumar
  • Consumo excesivo de alcohol
  • Dieta muy alta en carbohidratos
  • Ciertas enfermedades (diabetes, hipotiroidismo, insuficiencia renal crónica) y medicamentos (píldora anticonceptiva, tratamiento hormonal de la menopausia, diuréticos, derivados de la cortisona).
  • Algunos trastornos genéticos

¿CÓMO SE PUEDE CORREGIR?
 
1. Aumentar el consumo de fibra dietética
Se recomienda prescindir de cereales refinados y harinas, y tomar granos enteros. El consumo de alimentos integrales es muy recomendable, la persona puede experimentar una mayor sensación de saciedad.
  • Sustituye el pan blanco por pan integral o de semillas y controlar la cantidad que se consume.
  • Consume cereales de grano (trigo sarraceno, arroz integral, quínoa, avena, amaranto, elote, mijo, boniatos, yuca o mandioca). 
  • Consume patatas con su piel.
  • Consume por lo menos 3 frutas al día entera y natural, no en zumos: manzanas, naranjas, peras, mandarina, piña, etc.
  • Consume una abundante cantidad de ensalada y de vegetales, antes del almuerzo y la cena.
  • Consuma legumbres 2 veces a la semana.
  • Reduce el consumo de frutos secos.
 2. Suprimir o reducir el consumo de cereales refinados, arroz, pasta, panes, etc.
Raciones equilibradas de arroz, pan o pasta. Porque estos productos repercuten directamente en el aumento de los triglicéridos, por lo que las raciones de estos alimentos tienen un papel fundamental en la dieta de las personas con triglicéridos altos.
  • No comprar productos industriales: pizzas congeladas o de microondas.
  • En vez de productos refinados consume productos integrales: arroz integral, avena integral, cereales integrales, pasta de trigo integral, pan integral.
  • Servirse la mitad del arroz que se consume diariamente.
  • Servirse menos pasta en el almuerzo y añadirle a la salsa más vegetales para ayudar a quedar satisfecho. 
  • En lugar de acompañar el café o té de la tarde con repostería o bollería dulce, empanadas o pan, elegir bocadillos salados de maíz horneados.
3. Suprimir o limitar el consumo de azúcares
El azúcar es una molécula que se absorbe muy rápidamente. Si tomamos alimentos con mucho azúcar, este pasa rápidamente a la sangre causando una hiperglucemia. El cuerpo, para aprovechar el exceso de energía, convierte el exceso de azúcar en triglicéridos. A través de la fruta entera y natural, no suele producirse una ingesta excesiva de azúcar, ya que su contenido en agua, fibra y la necesidad de masticar, evitan la sobreingesta. Lejos de esta idea, la fruta es muy recomendable y un tentempié perfecto para comer entre horas.
  • Utilizar sustitutos de azúcar para endulzar (estevia).
  • Sustituye los dulces (magdalenas, bollería, mermeladas, pastas, sirope de agave, miel, bombones, chocolatinas industriales, golosinas, caramelos) por frutas frescas y enteras.
  • Utiliza frutas frescas para rellenar los pasteles, en lugar de frutas en almíbar, mermeladas,  miel o chocolate.
  • Si se consume bebidas gaseosas, buscar las que no contienen azúcares. 
  • Sustituye los zumos o bebidas comerciales por bebidas naturales o zumos naturales.
4. Reducir las grasas que se consume
El aceite y las grasas son las principales fuentes de triglicéridos de la dieta. Se evitará la ingesta de muchos alimentos ricos en grasas, como fritos, embutidos, utilizar mucho aceite en los aliños y comidas. Tratar de utilizar métodos de cocción con poco aceite.
  • Aderezar las ensaladas con 1 cucharadita de aceite de oliva con jugo de limón natural o vinagre, en lugar de aderezos comerciales.
  • Elegir lácteos desnatados y queso blanco. 
  • Reducir significativamente los fritos, y tratar de utilizar aceite de girasol para freír.
  • Eliminar todo tipo de comidas rápidas: productos de microondas, patatas fritas congeladas, milanesas, croquetas congeladas, etc.
  • Utilizar margarina sin grasas trans, en lugar de mantequilla.
  • No comer la piel al pollo frito y las grasas de la carne.
5. Reducir el peso corporal
  • Practica ejercicio físico diariamente al menos 30 minutos.
  • Beber diariamente 8-10 vasos de agua; 1 antes de cada tiempo de comida
  • Buscar la asesoría de un profesional en dietética y nutrición.
6. Suplementos nutricionales
Los complementos nutricionales también pueden constituir una ayuda para mejorar la eficacia de los tratamientos proporcionados por el médico.

Para evitar posibles interferencias con medicamentos, es conveniente consultar con el médico antes de tomarlos.
  • Ajo: Ayuda a controlar el colesterol y mejora la circulación debido a sus propiedades. El ajo presenta contraindicaciones cuando se utilizan medicamentos anticoagulantes. 
  • Omega 3: Reduce los niveles de colesterol perjudicial y, previene la formación de trombos. Un potente fluidificador de la sangre. No utilizar junto con otros suplementos anticoagulantes o con medicamentos que tengan la propiedad de fluidificar la sangre.
  • Arándanos: El arándano favorece la circulación sanguínea. Posee propiedades vasodilatadoras, antiagregantes, antihemorrágicas y fortalecedoras de los capilares. Un buen aliado para las enfermedades relacionadas con el aparato circulatorio.
  • Aloe Vera: Algunos estudios parecen indicar que la ingestión de aloe vera es capaz de reducir el colesterol en una tercera parte de los pacientes que toman entre 10 ml o 20 ml diarios durante unos tres meses.
  • Probióticos: En un estudio, también se evaluó la acción de los probióticos en forma separada y en conjunto con el aloe vera. De esta observación, se obtuvieron resultados interesantes. Los probióticos en forma individual disminuyeron un 32% el colesterol malo. Mientras que, cuando se incorporó el gel del aloe vera, el colesterol LDL se redujo aún más, un 43%.
  • Chía: Aporta mucha vitamina E, un potente antioxidante de las grasas del organismo que evita que el colesterol y los ácidos grasos se oxiden y se depositen en las arterias.
  • Ginseng: Contiene más de 20 principios útiles para disminuir el colesterol. Esta propiedad, junto con su capacidad para mejorar la circulación sanguínea, la convierte en un instrumento muy válido para mantener el aparato cardiocirculatorio en buenas condiciones. El ginseng puede interferir en alguna medicación: fármacos antidiabéticos, anticoagulantes y anti-plaquetarios. Se recomienda descansar 1-2 semanas cada 2-3 semanas de tratamiento.

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