REJUVENECE LA PIEL DEL CUERPO

Con este plan de belleza antiedad, declararás la guerra a la sequedad y a la pérdida de firmeza, los dos enemigos de un cuerpo joven y atractivo.
1 LUCE UNA PIEL MÁS LISA, FIRME Y LUMINOSA
El gesto cotidiano de abrir el agua de la ducha y enjabonar la piel del cuerpo puede convertirse en un excelente ritual de belleza rejuvenecedor.
Elige un buen gel de baño. Los geles de baño más respetuosos con la piel madura son aquellos que no sólo garantizan una higiene perfecta, sino que también refuerzan su manto natural de hidratación. Si la tienes seca, elige un gel enriquecido con aceite -de oliva, de almendras, de aguacate, etc.- y si se irrita o descama con facilidad, opta por un producto para pieles sensibles que no altere el pH de la piel.
Medidas antiflacidez. Recupera el buen hábito de finalizar la ducha con agua fría, haciendo hincapié en el pecho, los glúteos y los muslos.
Estrena piel nueva. La exfoliación es un gesto básico que debe realizarse una vez por semana a partir de los 40-45 años, ya que el proceso de renovación celular se ralentiza con la edad. Como consecuencia, las células muertas se acumulan en la superficie de la piel, haciendo que adquiera un aspecto más áspero, rugoso, apagado. Aplica el producto exfoliante sobre la piel húmeda y extiéndelo, con la ayuda de una manopla, mediante movimientos circulares.

2 LAS CREMAS ANTIEDAD, TUS MEJORES ALIADAS
El siguiente paso es nutrir la piel en profundidad con la ayuda de la cosmética antiedad.
De textura untuosa. La piel madura, más propensa a la deshidratación y a la pérdida de firmeza, requiere cremas corporales de texturas untuosas y de acción prolongada para limitar al máximo la pérdida de agua de la piel y asegurar un confort de larga duración. Ten en cuenta que, con el paso del tiempo, las células epidérmicas pierden parte de su capacidad para retener el agua, así como para segregar las sustancias grasas que la mantienen suave al tacto y la protegen de las agresiones del exterior.
Ingredientes estrella. Apuesta por las hidratantes formuladas con activos de efecto antiedad. Algunos de los más eficaces son la vitamina E, el resveratrol, las proteínas de la soja o la manteca de karité.
Zonas vulnerables. Aplica la loción generosamente por todo el cuerpo, dedicando una especial atención al escote, sostén natural de los senos, los glúteos y las rodillas, las zonas que antes delatan la edad.

3 RETRASAR LOS EFECTOS DEL PASO DEL TIEMPO ES POSIBLE
Si acompañas la aplicación de una buena crema hidratante con estos otros buenos hábitos, los resultados serán sorprendentes.
Mejora tu dieta. La vitamina A, presente en las hortalizas y frutas de color naranja, la vitamina C de los cítricos y las grasas "buenas" del pescado azul y los frutos secos rejuvenecen la piel desde el interior .¡Hazles un hueco en tu dieta!
Muévete. La vida sedentaria acelera la pérdida de masa muscular y favorece la flacidez. No hace falta que te machaques en el gimnasio, para mantener tu cuerpo en forma, firme y atractivo, basta con una hora de ejercicio -caminar a buen paso, ir en bici, etc.- tres días a la semana.
El sol, con moderación. Los rayos de sol aceleran el envejecimiento, ya que deshidratan la piel y destruyen la fibras que la mantienen tersa y elástica. Como en una piel bronceada se disimulan mejor la varices, la celulitis o los kilos de más, no dudes en utilizar una crema corporal con activos autobronceadores. Así, cogerás color sin dañar un solo centímetro de tu piel.