CÓMO PREVENIR EL DOLOR DE ESPALDA


Es la primera causa de baja laboral y afecta negativamente la calidad de vida. Según los especialistas, el sedentarismo y las malas posturas son algunos de sus principales causantes.
La espalda es el apoyo sobre el que se sustenta todo nuestro cuerpo. No es extraño, por lo tanto, que acuse numerosos problemas, consecuencia del mal uso que hacemos de ella. Para evitarlo, es importante adoptar una buena postura y no forzarla llevando pesos de forma inadecuada.

CUIDAR EL PESO EN BOLSOS Y CARTERAS
La agenda, el móvil, el libro que estamos leyendo...Sin darnos cuenta, tanto los hombres como las mujeres vamos llenando nuestros bolsos y carteras con objetos que hacen la carga cada vez más pesada. En los últimos años, además, se ha incorporado un nuevo elemento: el ordenador portátil. Llevar durante todo el día estos bolsos y mochilas atiborrados puede causarnos numerosos problemas en la espalda.
Cuando sometemos nuestra espalda a cargas excesivas, lo primero que notamos es dolor y problemas de movilidad en la parte alta de la espalda, en el hombro y el brazo sobre los que recae la mayor parte del peso. Algunas de estas molestias puede causar contracturas musculares. Si no se pone solución, el dolor puede afectar también la zona lumbar.
Cómo evitarlo
-Procurar aligerar al máximo el peso de los bolsos y maletas, llevando únicamente lo indispensable.
-Si debemos llevar un objeto pesado (como el ordenador portátil) es mejor hacerlo en un maletín aparte, para, de esta manera, distribuir mejor el peso.
-Llevar las mochilas, bolsos y bandoleras que llevan asas, correas, etc., bien ajustadas al cuerpo para que la espalda no tenga que adoptar posturas forzadas para aguantar su peso.
-Cambiar de brazo el bolso con frecuencia para no cargar peso siempre en el mismo lado.
-En el caso de llevar mucho peso, es preferible hacerlo en una maleta de ruedas.

ELEGIR ZAPATOS
A la hora de mantener la espalda en buenas condiciones, el calzado tiene más importancia de lo que parece.

El cuerpo está diseñado para mantenerse de pie sin ningún tipo de problema, pero si alteramos su equilibrio, calzándonos, por ejemplo, unos zapatos de tacón, le obligamos a que adopte una postura forzada. Esto puede traducirse en molestias en la espalda, sobre todo en la zona lumbar. Lo mismo puede ocurrir con zapatos excesivamente estrechos, ya que impiden el correcto apoyo del pie en el suelo. Es preferiblemente, por lo tanto, llevar un zapato cómodo con un tacón de entre 2 y 5 cm como máximo, ya que los zapatos totalmente planos tampoco resultan anatómicos.

UN BUEN DESCANSO
Pasamos una media de ocho horas al día durmiendo. Si la posición que adoptamos durante nuestro descanso no es la correcta, no es extraño que suframos molestias.
Posturas al dormir
Las más anatómicas son aquellas que permiten que la columna pueda adoptar la posición lo más similar posible a la que tiene cuando estamos de pie.
-De lado. Es la más recomendable. Consiste en descansar apoyado sobre el costado, con las caderas y las rodillas flexionadas, y el cuello y la cabeza alineados con la columna.
-Boca arriba. También resulta muy recomendable, aunque, en este caso, se aconseja mantener las piernas flexionadas y colocar un cojín bajo el espacio lumbar.
-Boca abajo. Resulta contraproducente para la salud de la espalda, ya que modifica la curvatura natural de la espalda y obliga al cuello a mantener una postura forzada.
La cama ideal
Para levantarnos sin dolor de espalda, es importante dormir en una cama que cuente con un colchón cómodo (ni muy duro ni muy blando) que pueda adaptarse a la curvatura natural de la columna. También es importante elegir una buena almohada, mejor baja que alta.

ACCIONES COTIDIANAS
Hay una serie de acciones que repetimos varias veces al día y que, si no las realizamos correctamente, nos pueden pasar factura en forma de dolor.
En casa
-Al barrer o pasar la aspiradora, se debe mantener la espalda recta, con una pierna avanzada y la rodilla flexionada.
-A la hora de planchar, es aconsejable que la tabla esté a la altura del ombligo. Si se va a pasar mucho tiempo planchando, se debe apoyar un pie sobre un libro grueso o similar y cambiar de pie cada cierto tiempo.
-Para fregar los platos, el fregadero también debería estar a la altura del ombligo. Es importante colocar la espalda recta y, cuando se sujete el plato, mantener el codo en un ángulo de 90 grados. También en este caso, se aconseja apoyar el pie en una superficie elevada.
-Cuando se va de compras, ses preferible llevar carro que bolsas. En el caso de optar por las bolsas, es necesario repartir el peso y mantener los brazos pegados al cuerpo.
En el coche
El asiento debe colocarse de manera que se pueda llegar a los pedales con facilidad, sin tener que forzar la posición. La espalda debe estar bien apoyada en el respaldo y las rodillas y las caderas deben formar un ángulo de 90 grados. Cuando se sujete el volante, los brazos deben quedar semiflexionados.

COMBATIR LAS MOLESTIAS
Si, a pesar de tomar precauciones, acabas sufriendo dolor de espalda, estos consejos te ayudarán a calmarlo.
Frío y calor. El calor (esterillas, compresas calientes, cremas, etc.) relaja los espasmos musculares y alivia el dolor. El frío (bolsas de hielo) ayuda a reducir la inflamación y calma las molestias.
Tratamientos. Pueden tomarse analgésicos, o bien aplicarse crema en la zona concreta del dolor. En el caso de continuar el dolor, el médico puede recetar antiinflamatorios y relajantes musculares.
Reposo relativo. En la medida de lo posible, no es conveniente optar por el reposo absoluto, ya que los músculos de la espalda se debilitarían y aumentarían las molestias. Por esta razón, se recomienda hacer vida normal lo antes posible.