REJUVENECE TU CUELLO

Junto con las manos, es una de las partes del cuerpo que más evidencia la edad. La aparición del doble mentón, la flacidez o las arrugas son los primeros síntomas de alerta. Una dieta que evite la retención de líquidos, ejercicios faciales y un maquillaje adecuado harán que tu cuello recupere su sensualidad innata.
1 COMBATIR EL DOBLE MENTÓN
Conocida popularmente como papada, este descolgamiento de la piel de la barbilla se produce por causas diversas: predisposición genética, cambio brusco de peso, dietas ricas en grasas y en sal, etc. La edad es otro factor clave. A partir de los 30, los músculos de la zona de la mandíbula empiezan a perder tensión, favoreciendo el desarrollo de doble mentón y la pérdida de definición del óvalo facial.
Evita las grasas. Aumentar el consumo de frutas, verduras y productos integrales y reducir el de alimentos ricos en sodio (sal de mesa, conservas, salazones, etc.) y grasas de origen animal (embutidos, bollería industrial, etc.) son algunos consejos dietéticos que ayudan a evitar la acumulación de grasas y la retención de líquidos, sobre todo de agua.
Hidrata la piel. Aplicar una crema es el primer paso para evitar que se deshidrate y para combatir el descolgamiento de la piel. Si éste ya es visible, es mejor que utilices una crema específica con efecto tensor. Igual de importante es utilizar una crema con protector solar para evitar que tu piel envejezca, pierda elasticidad y se acentúe la papada. En todos los casos, debes aplicarte la crema de arriba abajo y suavemente, sin desplazar la piel.

2 CONTRA LAS ARRUGAS Y LA FLACIDEZ
La finura de la piel del cuello hace que éste sea el blanco perfecto para las arrugas horizontales -llamadas "anillos de Venus"-, las verticales -que aparecen por las posturas al dormir- y la flacidez. Para reducirlas, es conveniente que las recomendaciones anteriores las complementes con unos ejercicios de entrenamiento de los músculos de la cara en series de 10.
Gimnasia facial. Existen diversos ejercicios que inciden sobre la mandíbula y el cuello y son muy útiles a la hora de reducir estos signos de la edad. Uno de ellos consiste en pronunciar las vocales, abriendo la boca al máximo; otro, en estirar el cuello y desplazar, tanto como se pueda, el maxilar inferior hacia adelante para tonificar la zona. Sacar la lengua e intentar tocarte la nariz con ella también te ayudará a fortalecer la mandíbula.
Maquillaje. La clave para disimular las arrugas está en utilizar un fondo de maquillaje de efecto "lifting". Lograrás camuflar el doble mentón, si empleas un fondo de maquillaje algo más oscuro sobre la zona de la papada.