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25 enero 2012

CÓMO PALIAR LOS EFECTOS SECUNDARIOS DE LOS ANTIBIÓTICOS


Al combatir todo tipo de bacterias, incluídas las "buenas", los antibióticos alteran el equilibrio natural de la flora intestinal, lo que aumenta el riesgo de sufrir diarreas, hongos vaginales, fatiga, etc.
Yogur y ajo, firmes aliados del intestino.
El yogur ayuda a repoblar el intestino de las beneficiosas bacterias que los antibióticos destruyen indiscriminadamente, previene las diarreas y mejora la absorción de nutrientes.
El ajo promueve el crecimiento de bacterias beneficiosas al aportar sustancias que les sirven de alimento.

¿El tratamiento va para largo?
La alcachofa, al igual que el ajo, es muy rica en un tipo de fibra no digerible que alimenta las bacterias "buenas" del intestino. Y, no menos importante, mejora el trabajo del hígado, un órgano que puede sobrecargarse con la toma prolongada de antibióticos. Si los tratamientos con estos fármacos te quitan el hambre, come las alcachofas de primero -al horno, salteadas...-.

¿Propensa a los hongos vaginales?
El Kéfir es una leche fermentada que regenera la flora intestinal al tiempo que evita la proliferación de hongos. ¿Cada vez que tomas antibióticos sufres hongos vaginales? Bebe a lo largo de todo el tratamiento un tazón de Kéfir al día.

Prevenir diarreas
Toma sopa de MISO con regularidad. Debido a la presencia de soja fermentada, la sopa de miso favorece el equilibrio del ecosistema intestinal, siendo un entrante muy útil a la hora de prevenir diarreas. Por su aporte en enzimas digestivas, también combate los gases, un problema frecuente cuando la flora bacteriana está debilitada.

QUE NO TE FALTEN...
Vitamina K: Algunos tipos de antibióticos disminuyen los niveles de vitamina K, un nutriente que previene las hemorragias y ayuda a mantener los huesos fuertes. No sufrirás déficits en este importante nutriente si comes a diario una ensalada de espinacas, de endibias o de lechuga y le añades remolacha, apio, tomate o espárragos.
Vitamina B2, B6 y Biotina: Al debilitar la flora intestinal, los antibióticos reducen la presencia de este trío de vitaminas. Si te sientes fatigado/a y has perdido el apetito, te notas la piel reseca o tienes llagas y boqueras, desayuna copos de avena con nueces y come un plátano a la hora de la merienda.
Vitamina A: Mientras dure el tratamiento con antibióticos, también conviene aumentar el consumo de vitamina A, de vital importancia para mantener las defensas en pie de guerra y proteger los tejidos con mucosa -vías respiratorias, estómago, etc.-. Las hortalizas y frutas anaranjadas -calabaza, mango, boniato, etc.-, los lácteos y el pescado azul son ricos en esta vitamina. En caso de diarrea, elige alimentos con vitamina A, pero de efecto astringente: zanahoria hervida, dulce de membrillo, caqui, etc.