ACABA CON LA ADICCIÓN A ALGUNOS ALIMENTOS

Patatas fritas, chocolate, galletas, queso, bollos, embutidos...Hay determinados alimentos que nos resultan irresistibles. ¿Es por su agradable sabor o hay algo más? Para evitar los problemas de salud que puede provocar su consumo excesivo, sigue estos consejos.
Suelen ser los más calóricos y también los menos saludables pero...¿quién puede resistirse a ellos? Los alimentos grasos y los ricos en azúcares están en el "top ten" de los pecados gastronómicos de los que más nos cuesta prescindir. Su agradable sabor nos produce tanta satisfacción que, a menudo, nos excedemos en las cantidades.

Para descubrir el porqué del poder adictivo de estos alimentos debemos remontarnos a muchos años atrás cuando, para sobrevivir, el ser humano necesitaba acumular en el organismo una buena cantidad de calorías para afrontar así las épocas de caretía. Hoy en día, sin embargo, este consumo excesivo no sólo no tiene sentido, sino que, además, puede causarnos sobrepeso y numerosos problemas de salud. Es importante, por lo tanto, saber regular este impulso ancestral.

Hay, además, otro tipo de alicientes que hace que esta categoría de alimentos resulten tan irresistibles:
Pueden ser adictivos. Según un reciente estudio, cuando un alimento graso entra en contacto con la lengua, el cerebro aumenta la producción de una sustancia que nos lleva a seguir consumiendo ese mismo alimento aunque ya no tengamos hambre.
Producen placer. Los alimentos dulces, además, estimulan la liberación de endorfinas, las hormonas de la felicidad, provocando una gran sensación de bienestar inmediatamente después de haberlos ingerido.
Calman la ansiedad. Tanto las grasas como los azúcares tienen un efecto relajante en nuestro estado de ánimo. Por esta razón, cuando estamos estresados o nerviosos, solemos comer una mayor cantidad de este tipo de alimentos.
Proporcionan energía al instante. Tomados como tentempiés, estos alimentos tienen la capacidad de combatir el cansancio tanto físico como mental en cuestión de minutos.

CONSECUENCIAS DE SU ABUSO
Son deliciosos y nos proporcionan un sinfín de sensaciones placenteras pero no olvidemos la cara oculta de la moneda. Tomar este tipo de alimentos en exceso puede causarnos numerosos problemas de salud.
Sobrepeso
El contenido calórico de este tipo de alimentos es muy alto. Una bolsa pequeña (60g) de patatas fritas, por ejemplo, contiene 300 calorías, cuando una manzana tiene alrededor de 50. Para que no desequilibre nuestra dieta, su consumo debe ser ocasional.
Colesterol
Muchos de estos tentempiés, además, son ricos en grasas saturadas y grasas "trans", por lo que aumentan los niveles de colesterol perjudicial. La bollería industrial, los "snacks" de bolsa, los embutidos, el queso curado, etc., son los campeones de estos tipos de grasas.
Diabetes
Un consumo excesivo de alimentos ricos en azúcar aumenta el riesgo de sobrepeso y, como consecuencia de ello, de sufrir diabetes tipo 2. Reduce, por lo tanto, el consumo de bebidas azucaradas, chocolate, pasteles, bollería industrial...
Hipertensión
Los tentempiés salados, como los precocinados, los "snacks", etc., son muy ricos en sal. Tomados en exceso provocan retención de líquidos y aumentan la presión arterial.

CÓMO LIBRARSE DE SU INFLUJO
Ante este panorama, lo más sensato es poner estos alimentos bajo candado, pero no siempre es fácil. Para conseguirlo, sigue estas estrategias.
Aliméntate de forma equilibrada
Las dietas excesivamente restrictivas, sobre todo aquellas que reducen de forma drástica los hidratos de carbono (pan, pasta, arroz...) aumentan el deseo por los alimentos adictivos. No hay que olvidar que los hidratos, al aportar energía de forma lenta y continuada, son saciantes y ayudan a evitar los ataques de hambre.
Come cada tres horas
Lo mismo ocurre cuando se pasa mucho tiempo sin comer. Nos quedamos sin reservas y nos asaltan unos deseos irreprimibles de comer alimentos poco saludables. Para evitarlo, a media mañana y a media tarde, haz una pausa para tomar un tentempié saludable (yogur, galletas integrales, fruta, tostadas con queso fresco o embutido de pavo, frutos secos sin sal, etc.).
Redescubre el placer de comer sano
Las frutas y las verduras pueden convertirse en tentempiés muy saludables y sabrosos si se saben preparar. Ten siempre a mano un bol con fruta cortada, bastoncitos de verduras, yogures desnatados con muesli, etc. Te ayudarán a olvidarte de los picoteos calóricos.