ROSTRO RADIANTE Y SIN FATIGA

Si te has levantado con mala cara después de pasar una noche en blanco o si tienes una cita importante y no estás en tu mejor momento, devuelve a tu rostro todo su esplendor con estos trucos.
1- ELIMINA EL CANSANCIO
Cuando la fatiga se instala en el rostro, lo hace en forma de arrugas marcadas, flacidez y falta de luminosidad. Para combatirlo, sigue estos consejos:
Refresca el rostro. La limpieza es un paso insustituible a la hora de revitalizar tu piel. Para empezar de cero, extiende la leche limpiadora o el producto que utilices habitualmente para eliminar impurezas y restos de maquillaje. A continuación, aplica un tónico sin alcohol y, si tienes tiempo, relájate aplicándote una mascarilla descongestionante.
Descongestiona los ojos. Enrojecidos, hinchados, con ojeras y arrugas marcadas, son la zona que más acusa el cansancio físico y mental. Para lograr una mirada limpia y rejuvenecida, necesitas refrescarla y activar la circulación. Hay varias formas de conseguirlo:
  • Añade dos bolsas de manzanilla en una taza de agua caliente. Cuando se haya enfriado, retira las bolsas, escúrrelas y colócalas sobre los ojos 20 minutos.
  • Aplícate una crema para el contorno de ojos que habrás guardado previamente en la nevera o bien parches especiales para la zona.
2- RENUEVA Y TONIFICA
El siguiente paso será devolver a la piel la frescura y firmeza perdida. Estas medidas te ayudarán a conseguirlo.
Rostro sin flacidez. Puedes aplicarte una ampolla de belleza instantánea con efecto lifting o bien una mascarilla casera hecha con clara de huevo (se trata de un producto natural de gran poder tensor). Si no tienes tiempo, basta con lavarte la cara primero con agua caliente y después con agua fría. ¡Funciona!
Borra las arrugas. En el mercado encontrarás productos rellenadores de arrugas de efecto inmediato que rejuvenecerán espectacularmente tu piel en un tiempo récord. Otra posibilidad es aplicar unas gotas de sérum nutritivo antes de tu crema habitual. Su fórmula concentrada depositará en tu dermis principios activos revitalizantes.

3- MAQUÍLLATE
Una vez hayas conseguido un rostro limpio, rejuvenecido y descansado, es el momento de darle un poco de color.
Piel uniforme. Las rojeces, manchas, granitos, etc., se hacen más evidentes cuando el rostro está cansado. Para borrar estas imperfecciones, cúbrelas con una pequeña cantidad de corrector. Si tienes mal color de cara, soluciónalo con una prebase correctora. Finalmente, extiende una base de maquillaje de textura ligera y color claro y luminoso.
Mejillas saludables. Un toque muy discreto en el centro del pómulo con un colorete de un tono rosa o anaranjado devolverá la vivacidad a tu rostro.
Ojos y labios discretos. Los colores llamativos y los acabados brillantes acentúan la expresión de fatiga. Para dar mayor expresividad a los ojos, aplícate sombras en tonos claros y, a continuación, máscara de pestañas transparente o marrón. En los labios, basta con barras de labios de un tono "nude" o un melocotón o rosa suaves.