UN INVIERNO MÁS LIGERO

La mayoría de las personas piensa que controlar el peso en invierno o perder el que se ha ganado en verano, es una tarea larga, difícil y aburrida. ¡Y no tiene por qué serlo!.
No se trata de hacer dietas relámpago, ni de perder kilos de manera desenfrenada. Si consigues comer adecuadamente cada día y que tus hábitos de ejercicio físico mejoren, lograrás perder o controlar el peso casi sin darte cuenta.

LAS VENTAJAS DEL FRÍO
  • Con las bajas temperaturas los músculos se contraen y necesitan un mayor aporte de calorías. Eso quiere decir que se puede comer un poquito más que en verano sin tanto riesgo de ganar peso.
  • En invierno el cuerpo necesita mantener su calor y eso hace que nos sintamos con mayor predisposición a hacer ejercicio. ¡Aprovéchalo!
  • Las sopas calentitas son un primer plato ideal por su alto poder saciante. Prepáralas en casa para controlar los ingredientes; con todo tipo de verduras, legumbres y carnes desgrasadas, la variedad de recetas es casi infinita. ¡Sácales partido!.
ASÍ DA GUSTO CUIDARSE
Incorpora estas buenas costumbres a tu dieta diaria. Te resultará mucho más fácil controlar el peso.
  • Come siempre cinco veces al día y recuerda que el desayuno y los tentempiés son tan importantes como las comidas principales.
  • No te excedas en el tamaño de las raciones; para lograrlo te puede ser práctico utilizar platos más pequeños.
  • Utiliza una aceitera en spray para aliñar tus platos y reducirás considerablemente el contenido en grasas.
  • Elige lácteos desnatados (yogures, queso, leche) y usa edulcorantes en vez de azúcar.
  • Algunas galletas parecen inofensivas pero contienen mucha mantequilla; elige para desayunar tostadas o cereales integrales sin azúcares añadidos.
  • Aficiónate a las infusiones. En invierno son muy reconfortantes y algunas te ayudan a controlar tu peso y a sentirte más ligera.