CÓMO PERDER UNA TALLA ALLÍ DONDE MÁS LO NECESITAS (ll)

Si se te resisten esos 2 o 3 kilos que cogiste y que se acomodaron justo donde no querías, sigue leyendo.
La clave para lucir un cuerpo más esbelto y atractivo está en adaptar la dieta a tus necesidades y en desafiar las leyes de la genética con todos estos consejos.

SI LOS EXCESOS SE INSTALAN EN EL VIENTRE, EL PECHO Y LOS BRAZOS...
Si cuando ganas peso, la grasa tiende a distribuirse en la zona superior del cuerpo: el vientre gana volumen, la cintura se desdibuja y subes una talla de sujetador, respira tranquila porque estos son precisamente los kilos más fáciles de eliminar.

Conoce la causa
Los expertos calculan que el 30% de la grasa que se acumula en el tronco y el abdomen responde a una predisposición genética, lo que significa que, con una alimentación correcta y algo de ejercicio, podrás deshacerte del ¡70% restante!

En la mesa
Vigila los hidratos de carbono de rápida absorción -dulces, bollería, patatas, arroz blanco, pasta refinada, "corn flakes", etc.-. El consumo de este tipo de alimentos dispara los niveles de insulina en sangre, provocando un mayor almacenamiento de grasas en la mitad superior del cuerpo. Para mantener estables los niveles de esta hormona es importante optar por la versión integral no sólo del pan, sino también de los cereales del desayuno, el arroz y la pasta. Otro consejo muy efectivo, es este sentido, es combinar todos los alimentos con vegetales: cereales del desayuno con fruta, arroz con champiñones, pasta con calabacín, etc.
Está comprobado, por otro lado, que cuando las calorías de más provienen de alimentos ricos en grasas -embutidos, queso curado, leche y yogures enteros, carne magra, etc.- la zona que antes tiende a actuar de almacén es el abdomen y la parte baja de la espalda. De ahí la necesidad de elegir lácteos desnatados, retirar la piel y la parte visible de la grasa antes de cocinar la carne o el pescado y evitar las grasas superfluas, presentes en los postres lácteos, la bollería y las salsas a base de aceite, de nata líquida, de mantequilla, etc.

Distribución de las comidas
Prepárate desayunos completos -una ración de cereales, otra de lácteos desnatados y fruta-, reserva tu comida principal para el mediodía y aligera la cena al máximo, evitando las recetas de pasta o de arroz, las patatas y los bocadillos.

Controla el estrés
Llevar una vida muy ajetreada aumenta la producción de cortisol, una hormona que, además de abrir el apetito, aumenta la acumulación de grasas en el vientre. Así que baja el ritmo y busca la ayuda de las infusiones relajantes. Harás bien en limitar el consumo de estimulantes:  café, chocolate y bebidas de cola y en comer de forma más relajada, ya que está comprobado que ingerir los alimentos con ansiedad, hincha la tripa.

Qué deportes te convienen?
Para quemar la grasa que se acumula en la parte superior del cuerpo se necesita hacer trabajo cardiovascular tres veces por semana en sesiones de 1 hora -bici, natación, jogging, baile, etc.-. El resto de días procura caminar a buen paso durante media hora, como mínimo. Si acabas de tener un bebé, infórmate acerca de la gimnasia hipopresiva, ideal a la hora de potenciar la musculatura abdominal que hace de "fajín" y afinar la cintura.