DI ADIÓS AL DOLOR DE CABEZA


Todos hemos sufrido en algún momento de nuestras vidas el comúnmente llamado dolor de cabeza. Es un síntoma tan antiguo como la especie humana y, despúes del cansancio, es la queje de malestar y de dolor más frecuente.
Existen teorías según las cuales la razón de esta patología podría estar en la población erecta del ser humano, la situación de la cabeza respecto a la columna vertebral y la forma de caminar. Estadísticas a nivel mundial refieren que la prevalencia de la cefalea alcanza hasta un 47 por 100 en el número de adultos que la padecieron al menos una vez a lo largo del último año. Y que esta es un problema de alta repercusión socio-económica, infravalorado, sin diagnóstico apropiado en la mayoría de los casos y que no recibe el tratamiento adecuado.

TIPOS DE CEFALEAS
Existen dos grandes grupos: primarias y secundarias. Para un tratamiento eficaz y adecuado, debemos conocer a qué tipo de dolor de cabeza nos enfrentamos.
Entre las primeras cabe destacar la cefalea tensional, la migraña, la cefalea en brotes o racimos y la cefalea por rebote.
En las segundas, se incluyen aquellas que son las debidas a causas patológicas conocidas, generalmente localizadas en el sistema nervioso central, tales como la hipertensión intracraneal, las hemorragias intracraneales, los hematomas, los abcesos, la meningitis o la arteritis.
Cefalea tensional
Es la cefalea primaria más frecuente. Tiene su origen en el estrés, los trastornos de carácter emocional, los problemas cervicales, el cansancio o el bajo tono muscular del cuello.
Normalmente es episódica, pero, en ocasiones, evoluciona hacia la cronicidad. Afecta más a mujeres que a hombres y suele iniciarse pasada la adolescencia. El dolor que causa es opresivo, no pulsátil, y suele darse en la banda bilateral irradiado hacia el cuello.
No es frecuente que se acompañe de otros síntomas como fotofobia, náuseas, ni vómitos.
Migraña
Este tipo de cefalea primaria afecta más a las mujeres. Su incidencia es familiar, suele iniciarse en la pubertad, es episódica y recurrente y se produce por trastornos inflamatorios localizados alrededor de los nervios y de los vasos sanguíneos de la cabeza. Las migrañas causan un alto grado de invalidez. El dolor de cabeza, en estos caos, es intenso. Se trata de un dolor pulsátil, localizado en un solo lado de la cabeza. Suele estar acompañada de náuseas, vómitos y fotofobia.
Las crisis por migraña duran aproximadamente entre una hora y dos o tres días.
Cefalea en brotes
Es también conocida como cefalea en racimos. Es la menos frecuente y se da más entre los hombres que entre las mujeres. Se suele presentar en la edad media de la vida. El dolor que la caracteriza es muy intenso. La localización del mismo es periocular, con lacrimeo y también rinorrea. Es de presentación episódica y tiende a la cronicidad.
Cefalea por rebote
Este tipo de dolor de cabeza está producido por el consumo abusivo y prolongado de analgésicos para combatir precisamente las cefaleas. Es mucho más frecuente en mujeres que en hombres. El dolor en estos casos es opresivo y persistente. Aparece normalmente por las mañanas. Y por su propio origen, se presenta con más intensidad al interrumpir la medicación.

PREVENCIÓN
Existen factores desencadenantes que dan origen a diferentes tipos de cefalea: el estrés, la tensión emocional, el trabajo intensivo, el cansancio, el hambre, la falta de sueño, la ingestión de alcohol, las posturas forzadas, la ausencia de ergonomía en el trabajo, el viento intenso, los cambios de presión atmosférica, algunos alimentos...Así, si nos damos cuenta de que en alguna de esas situaciones previamente sufridas se produjo la cefalea, podremos prevenir su aparición evitando su desencadenante.
Además, en determinados tipos de cefalea, como las migrañas, existen tratamientos preventivos que, controlados por el médico, pueden evitar su aparición de manera recurrente.

TRATAMIENTO
Es un hecho reconocido que más del 50 por 100 de las personas que tienen cefalea se automedican. Las cefaleas, dependiendo de sus características, tienen diferentes tratamientos, siendo los analgésicos los más utilizados. El paracetamol, el ibuprofeno, el ácido acetilsalicílico y el metamizol son los más recetados.
La cafeína, la codeína, la ergotamina, la clorpromacina y los analgésicos opiáceos son más específicos para cada tipo de cefalea y deben administrarse siempre bajo supervisión médica.
El masaje en cuello y hombros, el reposo en cama y la relajación en un lugar con poca luz ayudan a mejorar el dolor.

ALGO QUE DEBERÍAS SABER...
¿Cuándo debemos acudir al médico?
Aunque el dolor de cabeza está considerado como un síntoma banal, que se controla con analgésicos, existen ocasiones, afortunadamente muy escasas, en que este síntoma puede ser manifestación de una enfermedad subyacente de mayor gravedad. Debemos consultar al médico:
  • Cuando el dolor es muy agudo, de reciente aparición y se asocia a síntomas graves, tales como: rigidez de nuca, fiebre muy elevada, vómitos explosivos, déficit neurológico, afectación de pares craneales o defectos de la visión.
  • Cuando el dolor es tan intenso que impida realizar una vida normal.
  • Cuando el dolor es crónico y nunca se ha consultado ni se ha realizado un chequeo para descartar su origen y se presentan también debilidad muscular, parálisis, alteraciones en el habla, en la visión o dificultad para tragar.
¿Los defectos oculares de refracción causan dolor de cabeza?
No producen cefalea de forma directa. Lo que sucede es que la persona que ve mal, fuerza la vista frunciendo la musculatura periorbitaria y genera un aumento de la tensión muscular que puede causar dolor.