CÓMO PREVENIR Y TRATAR NATURALMENTE LA FLEBITIS Y LA TROMBOFLEBITIS



 
La flebitis y la tromboflebitis son dos trastornos de la circulación muy comunes. Te descubrimos todo lo que necesitas saber sobre ellas.
 
 
La flebitis se refiere al trastorno circulatorio por la inflamación de los vasos sanguíneos por permanecer estancada largo tiempo la sangre en una vena, y suele afectar las venas varicosas. En ocasiones, la flebitis se puede complicar formando coágulos en la pared de la vena dando lugar a una tromboflebitis.
 
La flebitis se clasifican en:
  • Flebitis Superficial: afecta a venas superficiales. En general son benignas y presentan buen pronóstico. No representan un peligro grave para la persona.
  • Flebitis Profunda (también llamada trombosis venosa profunda): son inflamaciones de las venas que se forman por coágulos de sangre. Es mucho más complicada y peligrosa, ya que se corre el riesgo de migración del coágulo a otras partes del cuerpo (cuando esto sucede se le llama émbolo al coágulo de sangre), interrumpiendo el flujo sanguíneo a órganos vitales como el cerebro o los pulmones. La interrupción del flujo sanguíneo produce muerte en los tejidos, con consecuencias graves y hasta la muerte.

CAUSAS DE LA FLEBITIS Y TROMBOFLEBITIS

Entre las causas que la pueden producir, citamos las siguientes:
  • Genético: como en la mayoría de las enfermedades, la genética juega un factor de riesgo relevante. Así, si un familiar de primer o segundo grado sufre de flebitis, es más probable que también se desarrolle.
  • Enfermedades circulatorias: entre ellas la hipertensión, el colesterol, la arteriosclerosis, diabetes, etc.
  • Varices: las venas que son visibles y están abultadas en la piel pueden evolucionar en flebitis debido a que se encuentran más expuestas y por lo tanto son mucho más susceptibles a golpes o roces que pueden generar coágulos sanguíneos.
  • Cánceres subyacentes: muchas veces la flebitis nos puede estar indicando que bajo esa vena inflamada algo más está ocurriendo. En algunos casos prestar atención a la flebitis y hacer exámenes de diagnóstico suficientes puede contribuir a la detección temprana de enfermedades como el cáncer. El cáncer es el crecimiento anómalo de células tumorales malignas, este crecimiento puede estar generando presión en las venas y dar origen a la flebitis.
  • Traumas: un traumatismo por golpe o accidente, o el que se origina por la introducción en la vena de una aguja o catéter de una forma incorrecta, son las causas más comunes de la flebitis.
  • Inactividad prolongada: es otro factor de riesgo común para la flebitis. La sangre que se almacena en las venas de las extremidades inferiores normalmente se bombea hacia el corazón por la contracción de los músculos de la pierna. Si la contracción muscular es limitada debido a la prolongada inmovilidad por un periodo de convalecencia o por ejemplo cuando se dan viajes largos recurrentes y las extremosidades se encuentran sin actividad por horas, la sangre en las venas se puede estancar y la formación de coágulos puede causar tromboflebitis.
  • Sedentarismo: la falta de actividad física puede llegar a ocasionar la flebitis por deterioro de las venas y arterias.
  • Obesidad: también es un factor de riesgo de sufrir tromboflebitis.
  • Dieta inadecuada: Una dieta rica en grasas saturadas y pobre en alimentos anticoagulantes, puede favorecer la aparición de tromboflebitis.
  • Bacterias: estos organismos pueden estimular la inflamación de las venas, en este caso la flebitis se puede revertir por medio del tratamiento con antibióticos.
  • Soluciones irritantes o vesicantes en contacto con la vena: algunas veces por exámenes médicos se inyectan compuestos irritantes que pueden generar la inflamación temporal de la vena. En otras ocasiones el uso de drogas alucinógenas por vía intravenosa pueden estar irritando las paredes de las venas causando la flebitis.
  • Terapia hormonal (TH): las píldoras anticonceptivas y el embarazo aumentan el riesgo de desarrollar tromboflebitis.
  • Tabaquismo: el uso frecuente del tabaco es un factor de riesgo para muchas enfermedades, no solamente es nefasto para los pulmones; dentro de las enfermedades que tienden a aparecer mas entre los fumadores se incluyen las que se relacionan con el corazón, las arterias y las venas por lo que la flebitis se encuentra incluida en la lista.
  • Abuso del alcohol: el consumo frecuente y / o en grandes cantidades de alcohol afecta a muchos órganos como el hígado y el estomago; sin embargo, el daño no se limita al aparato digestivo, al mismo tiempo, el abuso del alcohol afecta de manera generalizada el sistema cardiovascular pudiendo ser una causa de la flebitis.

SÍNTOMAS DE LA FLEBITIS Y TROMBOFLEBITIS

FLEBITIS
Son varios los síntomas que pueden surgir como consecuencia de la flebitis. Los más comunes son los que te indicamos a continuación:
  • Genera endurecimiento de los tractos venosos, con frecuencia en venas varicosas.
  • Enrojecimiento del área afectada.
  • Sensación de calor y dolor en el vaso que ha sufrido el trastorno.
  • En ocasiones también puede llegar a experimentarse fiebre y malestar, más que todo, si es producto de una infección.

TROMBOFLEBITIS
Los principales síntomas de este trastorno son:
  • Dolor en la pantorrilla especialmente cuando se realiza presión en la planta del pie.
  • Hinchazón de la pierna afectada y en los casos graves hasta coloración azulada de la pierna.
  • Acumulación de líquidos en la pierna.
  • Puede aparecer fiebre y taquicardia.
Sin embargo, en algunos casos la tromboflebitis profunda empieza de forma solapada con o sin dolor difuso en la pierna, de forma que sólo se realiza el diagnostico cuando se produce una embolia pulmonar o cerebral.

PREVENCIÓN Y TRATAMIENTO NATURAL

Como en cualquier afección, el mejor tratamiento es la prevención, aunque, a veces no se puede evitar. Para ello nos vendrán bien medidas como:

Realizar ejercicio físico moderado y a diario
Es fundamental evitar llevar una vida sedentaria, dado que es uno de los principales factores de riesgo de la flebitis. Con caminar 30 minutos al día es suficiente, es recomendable que cambiar las rutas para no aburrirse.. Esta es una manera excelente de oxigenarse y que la sangre se distribuya por el organismo de una manera adecuada. Si se practica algún deporte, mejor, los más adecuados son la natación, el aquagim y la bicicleta, entre otros. Evitar los ejercicios de impacto, es decir, aquellos que obliguen a realizar saltos o movimientos demasiado bruscos con las piernas, como el "footing", el tenis, el aeróbic, etc. Pero si no, con evitar la pasividad ya se está dando un primer gran paso. Se puede probar a usar más las escaleras y menos el ascensor. Un ejercicio tan sencillo como eficaz es alternar poniéndose de puntillas y volver a la bipedestación, alternando ambas posiciones, sin esfuerzo, se estará fortaleciendo los gemelos.
No permanecer sentados durante mucho tiempo o en la misma postura
Los estiramientos son fundamentales. Si se hace un viaje largo en coche o avión, se debe parar cada hora y media o dos, no sólo para evitar la fatiga mental sino también para estirar las piernas. Esto es extensible a personas que tienen que pasar muchas horas sentados debido a su profesión: oficinistas, escritores, funcionarios que están en ventanillas de atención al público, secretarias, sastres,… Es necesario levantarse, estirarse, dar unos pasos y retomar la tarea. Un ejercicio muy bueno es simular que está pedaleando en una bicicleta pero tumbados en la cama boca arriba. También debe evitarse estar sentado con las piernas colgando o cruzadas.
Piernas en alto
No por sabido es menos importante. Si se adopta la costumbre de estirarte con las piernas elevadas unos 15 cm durante un mínimo de media hora al día (preferentemente al final de la jornada) se obtendrá un gran beneficio. También se recomienda dormir con las piernas en alto, colocando una almohada o similar bajo el colchón a la altura de los pies. Y para aquellas personas que trabajen sentadas con el ordenador, es conveniente utilizar un reposapiés.
Ropa
No utilizar ropa muy ajustada pues, al comprimir ciertas zonas, dificulta el retorno venoso. Evitar la ropa que apriete demasiado las piernas o la cintura, como los pantalones vaqueros muy ajustados, medias ajustadas a mitad de pierna o medias de liga.
Calzado
Se debe evitar el cazado plano o con tacones altos, al igual que el que sea muy ajustado, porque se pone en peligro la salud de las piernas y sus venas. Se recomienda utilizar calzado amplio y cómodo, con un tacón de entre 2 y 4 cm.
Mantener una dieta sana y equilibrada
Mantener una dieta sana y equilibrada, rica en frutas y verduras frescas, legumbres y cereales integrales. Las frutas y verduras frescas tienen flavonoides, componentes que ayudan a proteger los vasos sanguíneos. Algunos alimentos anti-coagulantes son: fresas, naranjas, zanahorias, tomates, piñas, albaricoques y kiwis. Evitar los picantes y reducir la sal, ya que este condimento provoca retención de líquidos y perjudica la circulación. También hay que reducir el consumo de alimentos ricos en grasas saturadas (carne, embutidos, lácteos enteros, bollería industrial…), puesto que aumentan la viscosidad de la sangre. Los alimentos que contienen grasas beneficiosas, como soja…, los frutos secos y el pescado azul, al evitar que el colesterol perjudicial se acumule en las arterias, resultan muy beneficiosos. Es importante que en la dieta no falte la fibra (pan integral, fruta, verdura, legumbres…).
Estar bien hidratados.
Con el sudor también se pierden minerales necesarios para nuestro organismo, por lo que tenemos que recuperarlos bebiendo mucha agua y/o bebidas mineralizadas. Hay que beber, aunque no se tenga sed, sobre todo en verano.
No consumir tabaco y alcohol
Junto a la alimentación y la práctica de algún tipo de deporte, también debemos mantener unos hábitos sanos. El alcohol y el tabaco disminuyen la circulación sanguínea en las piernas al tener efectos vasoconstrictores por lo que pueden empeorar el trastorno.
Temperatura
Hay que evitar las temperaturas altas, especialmente cuando solo afectan a los miembros inferiores, como braseros o calefactores dirigidos a las piernas, pero también la exposición al sol, la sauna, baños muy calientes, depilación mediante cera caliente, los rayos UVA. También es desaconsejable la exposición a frío intenso pues, aunque en primera instancia, hace que las venas se contraigan y puede aliviar algunos síntomas, posteriormente da lugar a una dilatación venosa que agrava el proceso.
Anticonceptivos
Las mujeres de más de 35 años deberían dejar de usar pastillas anticonceptivas orales y elegir otro método.
Si somos propensos a la flebitis, es necesario usar medias de compresión
En las farmacias y ortopedias encontraremos medias que son muy útiles y eficaces.
Revisiones anuales
En ausencia de síntomas concretos, no es necesario consultar de manera regular. Las personas que ya han sido tratadas por un problema de varices pueden hacer una revisión una vez al año.
Utilizar remedios naturales
Los productos naturales que están elaborados a base de flavonoides, vitamina E y vitamina C, mejoran la circulación al tonificar los vasos sanguíneos y limpian las impurezas de la sangre. Antes de tomar o utilizar este tipo de productos se debe consultar con el médico para que no se produzcan contraindicaciones, especialmente si toma medicamentos anticoagulantes o para el corazón, o en caso de enfermedad varicosa grave.




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