CÓMO PREVENIR Y TRATAR NATURALMENTE LA DEMENCIA SENIL Y EL ALZHEIMER

 


A medida que vamos cumpliendo años, es habitual que tengamos más lagunas de memoria. Se trata de una característica propia del proceso de envejecimiento. Sólo cuando estos olvidos vienen acompañados de otros síntomas, debemos ponernos sobre aviso.
 
 
Qué es la demencia senil?
La demencia senil es un término general que describe un deterioro de la capacidad mental, lo suficientemente grave como para interferir en la vida diaria. La pérdida de la memoria es un ejemplo.

Afecta fundamentalmente a los ancianos que deben ser cuidados por sus familiares o personas dedicadas a ellos. Es muy habitual a partir de los 85 años, cuando afecta entre un 30 y casi un 50% de todas las personas mayores de esta edad, pero ya comienza a manifestarse a partir de los 65 en un 6 u 8% de las personas que superan esta cifra.

Síntomas de la demencia senil
Entre los principales síntomas tenemos:

Pérdida de la memoria
Constituye el primer síntoma de la aparición de la enfermedad. Incapacidad para acordarse de detalles sencillos en un principio para irse agravando con pérdidas de memoria muy graves como el reconocimiento de las personas más cercanas del ámbito familiar o las acciones realizadas en un pasado reciente o remoto.
Problemas de lenguaje
Incapacidad de comunicación, de comprensión lectora, imposibilidad de uso de la lectura, incapacidad de mantener una línea lógica en el pensamiento, incapacidad para expresar lo que se piensa, repeticiones, balbuceos, uso de palabrotas, etc.
Problemas motores
Incapacidad para usar las habilidades manuales adecuadamente, torpeza en los movimientos, imposibilidad de ponerse la ropa, tendencia a caerse, etc.
Problemas físicos
Incapacidad de controlar la orina, dificultad para comer, etc.
Problemas de lógica mental
Incapacidad de comprensión, incapacidad de concentración, incapacidad de reconocimiento o de aprendizaje, incapacidad de abstracción o de planificación, etc.
Problemas de personalidad
Abandono personal, síntomas de depresión, apatía hacia lo que le rodea, timidez, nerviosismo, conductas obsesivas, ilusiones exageradas, conductas agresivas, etc.
Trastornos del sueño
Insomnio, tendencia a dormirse durante el día, propensión al "echar cabezadas", etc.

Causas de la demencia senil
Las dos principales causas de la demencia senil son:
  • Alzheimer: Entre el 50 y el 75% de los casos de demencia se producen a causa del deterioro de las células del cerebro.
  • Demencia vascular: Entre el 50 y el 25% de los casos de demencia se produce por el deterioro de la circulación sanguínea en el cerebro.
Otras causas menos habituales que causan cambios cerebrales y producen demencia que puede ser permanente y agravarla con el tiempo,  pero los problemas de razonamiento y la memoria pueden mejorar cuando se da atención o se trata la enfermedad, son: Tumores en el cerebro, infecciones, esclerosis múltiple, Parkinson, Sida, hidrocefalia, golpes en la cabeza, Enfermedad de Lyme, el alcohol u otras drogas, la falta de vitamina B12, depresión, efectos secundarios de medicamentos, problemas de tiroides, etc.

Riesgos y prevención de la demencia senil
Algunos factores de riesgo de la demencia, como la edad y la genética, no pueden modificarse. Sin embargo, los investigadores continúan explorando el impacto de otros factores de riesgo en la salud del cerebro y la prevención de la demencia. Algunas de las áreas más activas de investigación en la reducción de riesgos y la prevención incluyen los factores cardiovasculares, el estado físico y la alimentación.

Factores de riesgo cardiovasculares
El cerebro se nutre a través de una de las redes más ricas de vasos sanguíneos. Cualquier cosa que dañe los vasos sanguíneos de cualquier parte de su cuerpo puede dañar los vasos sanguíneos del cerebro, privando a las células de recibir el alimento y el oxígeno fundamentales. Los cambios en los vasos sanguíneos del cerebro están relacionados con la demencia vascular. Suelen presentarse con los cambios causados por otros tipos de demencia, incluso la enfermedad de Alzheimer y la demencia con cuerpos de Lewy. Estos cambios pueden interactuar y provocar un deterioro más rápido o impedimentos más graves.

Para ayudar a proteger el cerebro, se tiene que seguir algunas de las estrategias que son las mismas que protegen el corazón: no fumar, mantener un peso saludable, y mantener la presión arterial, el colesterol y la diabetes en los niveles recomendados.

Ejercicio físico
El ejercicio físico regular puede ayudar a disminuir el riesgo de algunos tipos de demencia. Las pruebas han demostrado que el ejercicio puede beneficiar directamente las células del cerebro, ya que aumenta el flujo de sangre y oxígeno hacia el cerebro.
  • Caminar: Es el más fácil de llevar a cabo y el que ofrece mejores resultados. Andar de 30-45 minutos un mínimo de tres veces a la semana ayuda a mantenerse en forma y sentirse de mejor humor.
    Según un estudio realizado por la Universidad de Pittsburg (EEUU) la velocidad al caminar puede predecir la longevidad, especialmente a partir de los 65 años. Después de analizar a más de 35.000 personas, se llegó a la conclusión de que cuanto más rápido sea el ritmo normal de la marcha más años se vivirán. Caminar exige un esfuerzo en múltiples sistemas del organismo -se asegura en el ensayo- como el corazón, los pulmones y los sistemas circulatorio, nervioso y musculoesquelético, por lo que es un buen indicativo de la salud general de las personas mayores..
  • Taichí: Además de mantenerse más ágiles, esta disciplina mejora el sentido del equilibrio, por lo que sirve para prevenir caídas. Sus movimientos son tan suaves que resulta adecuada para personas de todas las edades y condiciones físicas.
  • Aguagym: Al realizarse dentro del agua, este tipo de gimnasia requiere menor esfuerzo y minimiza al máximo el riesgo de lesiones. Resulta adecuada, incluso para aquellas personas que sufren daño en sus articulaciones, como la artrosis.
  • Yoga: Consiste en buscar la armonía entre el cuerpo y la mente a través de determinadas posiciones. Sus estiramientos ayudan a prevenir el dolor articular, aumentando la agilidad, mejorando la actividad cardiovascular y eliminando el estrés.
  • Natación: Es un ejercicio suave que facilita el buen funcionamiento de todo el cuerpo, además de aumentar la resistencia y la flexibilidad.
Alimentación
Lo que se  coma puede tener un gran impacto en la salud del cerebro a través del efecto en la salud cardíaca. La mejor prueba actual sugiere que los patrones de alimentación para mantener un corazón sano, como una dieta mediterránea, también pueden ayudar a proteger el cerebro. Una dieta mediterránea incluye relativamente poca carne roja y muchos cereales, frutas, verduras, pescado, mariscos, frutos secos, aceite de oliva y otras grasas saludables.

Qué es la Enfermedad de Alzheimer?
 El Alzheimer (al-SAI-mer) es una enfermedad que degenera las células del cerebro causando problemas de pérdida de memoria, de razonamiento y de carácter o manera de comportarse. Esta enfermedad es la forma más habitual de demencia.

Es una enfermedad degenerativa progresiva que suele tener un desenlace fatal en un periodo comprendido entre los 8 y los 15 años desde su aparición. Para los familiares de estos enfermos crea una dependencia tan grande que conlleva un gran esfuerzo físico y psicológico. Muchas veces es responsable de la aparición en el entorno familiar de grandes tensiones, cansancio o problemas de depresión en las personas que se ocupan del enfermo.

A pesar de su gravedad, precisa ser diagnosticada con prontitud, pues, aunque no pueda curarse, si que pueden mejorarse los síntomas y retrasar su avance.

Normalmente afecta a personas mayores de 65 años, aunque existe una variedad que puede afectar a personas entre los 40 y los 50 años (Alzheimer de inicio precoz). A medida que las personas se hacen mayores hay más probabilidades de desarrollar la enfermedad. Así, si entre los 65 y 80 años afecta a un 10% de la población, a partir de los 85 años la mitad de la población padece esta enfermedad.

Síntomas de Alzheimer
Tener fallos de memoria es algo totalmente normal, fruto del estrés o de la falta de atención. Para saber cuándo realmente se trata de esta dolencia se ha establecido 10 signos que nos pueden poner sobre aviso.

Pérdida de memoria
Se olvidan las citas, los hechos, las fechas...Se trata siempre de hechos recientes como, por ejemplo: ¿Quién vino ayer?, ¿Qué hemos comido hoy?.
Repetición de preguntas
Es habitual repetir una misma pregunta varias veces, incluso cuando ya se ha obtenido la respuesta.
Colocar objetos en lugares equivocados
Se puede, por ejemplo, guardar las gafas en la nevera, las llaves en una zapatilla...También es habitual olvidarse del lugar donde se han dejado determinados objetos.
Olvidar el nombre de los objetos cotidianos
Como, por ejemplo, "dame el...el...¡no me acuerdo, cómo se llama eso!"
Desorientación en el tiempo y en el espacio
Es habitual perder la noción del tiempo ("¿qué día es hoy?", cuando es obvio que es domingo, o "¿dónde estoy?", cuando se encuentra en su casa).
Dificultades para realizar determinadas acciones habituales
Verse incapaz de llevar a cabo gestos mecánicos como abrir un grifo o una puerta.
Pérdida de interés por actividades que antes se disfrutaban
Es posible, por ejemplo, dejar de leer el periódico, de practicar algún deporte o de quedar con los amigos.
Problemas para realizar gestiones sencillas
Se empiezan a tener dificultades para, por ejemplo, llamar por teléfono, sacar dinero del cajero automático, etc.
Cambios bruscos de humor
Es habitual, por ejemplo, enfadarse o volverse irritable sin que ninguna causa lo justifique.
Dificultad para manejar objetos cotidianos
Peines, tijeras, cuchillos...Las personas con Alzheimer reconocen estos accesorios, pero no saben usarlos.

ETAPAS DE LA ENFERMEDAD
Los síntomas del Alzheimer empeoran de forma gradual conforme vamos avanzando en el tiempo. Los especialistas han establecido tres etapas o estadios dentro de la evolución de la enfermedad para valorar el estado del enfermo.

Alzheimer inicial
Los síntomas son leves. Las pérdidas de memoria, por ejemplo, pueden pasar inadvertidas. Con el tiempo, sin embargo, los olvidos empiezan a afectar negativamente actividades cotidianas como ir a hacer la compra, conducir, etc. Al notar las dificultades, algunos enfermos pueden sufrir ansiedad.
Alzheimer intermedio
En esta etapa, necesita ayuda para vestirse, lavarse, comer...y requiere supervisión, ya que se desorienta y se pierde con frecuencia. Los déficits de memoria y demás alteraciones son ya muy evidentes. A pesar de ello, la persona afectada puede mantener una conversación normal y guarda las formas sociales. Al final de esta etapa, es habitual que empiecen a aparecer problemas del habla.
Alzheimer avanzado
El paciente es totalmente dependiente y es incapaz de comunicarse con el exterior. Los movimientos son lentos y torpes. Puede tener comportamientos agresivos y sufrir alteraciones del sueño. En los grados más avanzados, el enfermo no habla, sufre incontinencia y es incapaz de levantarse de la cama.

Causas y Factores de Riesgo de Alzheimer
Aún cuando los científicos saben que la enfermedad de Alzheimer implica una falla progresiva de las células cerebrales, todavía no se sabe por qué sucede esta enfermedad. Sin embargo, se han podido identificar ciertos factores de riesgo que aumentan las posibilidades de desarrollar Alzheimer.

Edad
El factor de riesgo más alto para Alzheimer es la edad avanzada.
Historia familiar y factor genético
Otro factor es la historia familiar. La investigación científica ha comprobado que aquellas personas que tienen un padre, hermano o hermana con Alzheimer tienen dos o tres veces más posibilidades de desarrollar la enfermedad. El riesgo aumenta conforme más miembros de la familia tienen la enfermedad.
Golpes o lesiones que afecten a la cabeza     
Aparentemente hay una conexión fuerte entre las lesiones de cabeza serias y un riesgo de Alzheimer en un futuro.
Alteraciones del sistema cardiovascular
Existen alteraciones del sistema cardiovascular que pueden afectar al sistema cognitivo de una persona, como la hipertensión arterial, la diabetes, el colesterol.
Depresión
La depresión puede favorecer la aparición del Alzheimer o una enfermedad vascular cerebral.

Cómo prevenir el Alzheimer?
Las recomendaciones de los expertos se centran fundamentalmente en dos puntos clave: detección precoz de los primeros síntomas, y ejercitar la memoria y la función intelectual. Además, mantener una dieta equilibrada, baja en grasas, protege frente al deterioro cognitivo. En general, mantener unos hábitos de vida saludables puede reducir el 40 por ciento de los casos de Alzheimer, según la Sociedad Española de Neurología (SEN).

La Fundación del Cerebro y la Fundación Española de Enfermedades Neurológicas dan en forma de conclusión una serie de medidas preventivas que se pueden llevar a cabo teniendo en cuenta todo lo mencionado anteriormente:
  • Mantener un control de los factores de riesgo vascular: la hipertensión arterial, la diabetes y el colesterol.  
  • Llevar un estilo de vida saludable, siguiendo una dieta como la mediterránea y realizar ejercicio físico durante al menos dos horas a la semana.
  • Favorecer la actividad cognitiva con actividades como hablar varios idiomas, tocar instrumentos musicales, leer, estudiar una carrera, realizar actividades en grupo o practicar juegos intelectuales como el ajedrez.
Cómo cuidar y tratar la demencia y el Alzheimer?
Un factor muy importante a tener en cuenta es el cuidado del paciente. Es importante tener en cuenta las pautas siguientes:
  • Proporcionar al enfermo una rutina diaria para que se sienta mentalmente más seguro.
  • Proporcionar al enfermo un entorno social con amigos y familiares para que estimule el recuerdo. Los ejercicios que estimulen la memoria o las lecturas diarias pueden resultar muy beneficioso para retrasar la perdida de memoria.
  • Proporcionar al enfermo el ejercicio adecuado, pautado y vigilado para mantenerle en buenas condiciones físicas. Resulta muy adecuado un breve paseo diario que mejora la circulación y aporta más riego al cerebro.
  • Proporcionar al enfermo una dieta adecuada para que su salud no se resienta: La alimentación debe ser guiada desde el principio, vigilando que el enfermo coma adecuadamente.
  • Proporcionar al enfermo un espacio vital desprovisto de impedimentos o peligros que puedan facilitarle su vida e impidan que pueda lesionarse. Entre las posibles soluciones a tener en cuenta son las siguientes: soportes en el baño, barandillas en la cama, puertas en las escaleras, protecciones en los enchufes de la luz, armarios con llave para guardar los cuchillos.
  • Proporcionar a los cuidadores el apoyo necesario para que sean capaces de realizar su pesada tarea y que no caigan en el desánimo o depresión.
Cómo facilitar la comida?
La alimentación se debe tener muy en cuenta en el cuidado de estos enfermos. A medida que la enfermedad avanza, los enfermos tienden a descuidar sus aspectos personales y abandonan la mayoría de los hábitos, entre ellos la alimentación.

Estos enfermos presentan muchos problemas a la hora de comer, tanto por su tendencia a prescindir de las comidas, originada por una pérdida de los sentidos del gusto y el olfato que determina que la comida no les sea tan deseada como, por una dificultad creciente en la deglución o capacidad para tragar los alimentos. Además de perder interés por la comida y por el agua, tienen dificultad en el control de los utensilios por lo que muchas veces se muestran incapaces de acercar los alimentos a la boca.

Una alimentación adecuada ayuda a mantener el organismo en condiciones, puede ayudar a mejorar muchos de los síntomas y puede retrasar la evolución de la enfermedad. Los alimentos más adecuados son los siguientes:
  • Alimentos ricos en proteínas: Las proteínas son fundamentales para casi todas las funciones del organismo, ya que forman parte de los neurotransmisores, músculos, enzimas digestivas, etc. Es importante que en cada comida del día exista un aporte, en forma de lácteos, pescado, huevo, etc. Se puede añadir un suplemento rico en proteínas como batidos proteínicos.
  • Alimentos ricos en energía: Es importante que las comidas sean ricas en energía para evitar la desnutrición de estas personas. Para ello siempre debe haber en las comidas pan, pasta, patata, arroz, lentejas, garbanzos, harina, etc.
  • Proporcionar alimentos sencillos de alto poder nutricional: Las comidas fáciles de comer y de alto valor nutricional, entre las más importantes los antioxidantes que impiden la degeneración neuronal. Alimentos ricos en vitamina C (arándanos, naranjas, espinacas, guisantes, patatas, aguacate, etc.) y en vitamina B (huevo, carne roja, carne blanca, pescado, marisco, legumbres, frutos secos, yogur, queso, leche, etc.) , y en ácidos grasos esenciales omega 3 y omega 6 (pescado azul, nueces, legumbres, frutos secos, aguacate, etc.)
  • Proporcionar líquidos que contengan nutrientes adecuados: Esta es una buena manera de evitar la deshidratación y de suministrarles vitaminas y minerales. Los zumos vegetales, tanto de verduras y hortalizas, como los zumos de fruta, resultan los más adecuados. Evitar los zumos industriales azucarados o los néctares, solo proporcionan más sed debido a su contenido en azúcar añadido.
  • Proporcionar comidas que sean fáciles de manipular: A medida que avanza la enfermedad aumenta la dificultad de deglución, así como el manejo de cubiertos, llegado ese momento se debe evitar:
    • Alimentos que puedan ser difíciles de tragar o que corra el peligro de tragarse enteros sin masticar.
    • Alimentos difíciles de comer o que precisan el uso de cucharas o utensilios que resulten difíciles de manejar (cortar carne, pelar frutas o comer marisco).
    • Alimentos líquidos, por el problema de disfagia. El líquido puede ir a la tráquea en vez de al esófago, provocando tos e incluso problemas respiratorios con complicaciones graves. En vez de agua, se recomiendan gelatinas elaboradas con cola de pescado (proporciona hidratación y proteínas).
    • Frutos secos y medicamentos en pastilla. Los frutos secos y pastillas medicinales deben ser triturados o molidos hasta polvo, debemos evitar que se los trague enteros. Añadirlos a los purés, cremas, alimentos bien triturados y de forma blanda.
    • Comidas muy blandas. Todas aquellas comidas de consistencia muy blanda que precisan el uso de la cuchara y que pueden derramarse de la boca, como las sopas, no resultan muy aconsejadas. Se recomienda la textura gelatinosa, no líquida. Ejemplo: puré de patatas, yogur o flanes.
  • Proporcionar el ambiente adecuado: Es importante no distraer la atención con otro tipo de actividades que no sean propiamente la comida. No se debe tener la televisión encendida o una música demasiado alta o que pueda atraer demasiado su atención
Alimentos no adecuados:
  • Estimulantes: el café, las colas o los alimentos que contienen cafeína producen una sobreestimulación del sistema nervioso y no resultan adecuados para este tipo de enfermos.
  • Alimentos azucarados: los dulces, pasteles o cualquier tipo de alimento demasiado rico en azúcar refinado produce un aumento de azúcar que puede intranquilizar a estos enfermos.
  • El alcohol: Además de constituir un fuerte depresor del sistema nervioso, el alcohol reduce la capacidad de las neuronas al disminuir los impulsos nerviosos entre ellas, lo que empeora esta enfermedad.
Complementos nutricionales
El uso de complementos nutricionales pueden ayudar a prevenir la aparición o disminuir los síntomas haciendo que las condiciones del afectado sean mejores.

La función principal de los suplementos en el tratamiento de estas enfermedades consiste en utilizar una serie de recursos complementarios (vitaminas y minerales) al tratamiento ordinario que sean capaces de suplir las carencias que puedan precipitar o agravar esta enfermedad. Entre los principales suplementos se encuentran los siguientes:

Ginkgo: La mala circulación en el cerebro es la causante de muchas enfermedades graves y paralizantes. Una de las más peligrosas son los derrames cerebrales que pueden producir la muerte o parálisis de alguna parte del cuerpo. El Ginkgo mejora la circulación de los capilares del cerebro, aumenta su resistencia y ayuda a que no se rompan. El uso de esta planta puede ayudar a mejorar los síntomas de la demencia y, según algunos expertos, podría prevenir su aparición al ser capaz de prevenir la demencia vascular del cerebro, una de las causas principales de la aparición de esta enfermedad. Puede presentar serias contraindicaciones en combinación con medicamentos. No se recomienda su uso junto con fármacos.

Zumo de Arándanos: Por sus propiedades antioxidantes (rico en vitamina C) ayudan a mejorar el estado de salud de las células del sistema nervioso, contrarrestando la acción negativa de los radicales libres.

Omega 3: Necesario para el buen funcionamiento de las neuronas, especialmente en los que se refiere a la transmisión de los impulsos nerviosos. Se sospecha que la falta de ácidos grasos pudiera ser uno de los desencadenantes del Alzheimer. La ingestión de suplementos de ácidos grasos esenciales podría contribuir a mejorar la evolución de la enfermedad. Se ha comprobado que estos suplementos en pacientes con Alzheimer mostraban una estabilidad más grande en el carácter y no ofrecían tantos episodios de depresión o irritabilidad. No utilizar junto con otros suplementos anticoagulantes o con medicamentos que tengan la propiedad de fluidificar la sangre.

Vitamina B12: Efecto positivo sobre el sistema nervioso en general. Están muy indicadas a partir de los 60 años y especialmente en personas con demencia o Alzheimer. Algunos medicamentos como la levodopa disminuyen los niveles de ácido fólico aumentando el riesgo de mala circulación por acúmulo de homocisteína. Comer poca carne produce déficits de esta vitamina.

Ginseng: Se ha demostrado la capacidad del ginseng en la mejora de las funciones mentales de los enfermos de Alzheimer. Igualmente su ingestión podría ser útil para mejorar o mantener la memoria o la capacidad de concentración. El ginseng puede interferir en alguna medicación: fármacos antidiabéticos, anticoagulantes y anti-plaquetarios. Se recomienda descansar 1-2 semanas cada 2-3 semanas de tratamiento.

Chía: Uno de los alimentos más ricos en omega 3 y vitamina E. Necesario para el buen funcionamiento de las neuronas, especialmente en los que se refiere a la transmisión de los impulsos nerviosos, y un potente antioxidante que ayuda a retrasar los efectos destructivos del Alzheimer en las células cerebrales.

Aromaterapia
La aromaterapia o terapia con olores de plantas ha demostrado ser una técnica de relajación efectiva para estos enfermos compatible perfectamente con los tratamientos médicos. En muchos casos se ha observado que la aromaterapia reduce la agitación y favorece la tranquilidad.

Entre los diferentes aceites esenciales con los que se han hecho los estudios actuales y que se recomiendan son:

Aceite esencial de limón: Refresca la mente y facilita la concentración.

Aceite esencial de lavanda: Es un liberador de tensiones, calma el dolor de cabeza y migrañas.

Aceite esencial Calmante: Efecto tranquilizante sobre el sistema nervioso. Es efectivo para casos en los que hay alteraciones nerviosas como estrés, ansiedad, insomnio, depresión o palpitaciones. Por su composición deja un estado de bienestar en la persona sin producir sobreexcitación o decaimiento. Al contener Ylang Ylang suaviza e inhibe el enfado que surge como consecuencia de la frustración. Ideal para las personas con carácter eufórico, emotivas, nerviosas o con tendencia a la hiperactividad.

Para conseguir los efectos deseados de los aceites esenciales mencionados anteriormente basta añadir 5 gotas en el agua de baño o poner 2 gotas en un pañuelo e inhalar un par de veces.

Forever B12 Plus
Vitamina B12 combinado con Ácido Fólico. 60 tabletas
17,34 €

 Berry Nectar
Puro zumo de Aloe Vera sabor arándano. 1L
28,53 €

Gin-Chia
Combinación de Chía dorada y Ginseng. 100 tabletas
20,51 €

 
Artic Sea
Ácidos Grasos Omega 3 con Ácido Oleico. 120 cápsulas de gelatina
30,94 €



Ginkgo Plus
Ginkgo Biloba combinado con hierbas chinas. 60 tabletas
35,43 €
Lite Ultra
Batido con proteína de soja de sabor Vainilla. 375 g
24,52 €
 Lite Ultra
Batido con proteína de soja de sabor chocolate. 375 g
24,52 €

Lemon
Aceite Esencial de Limón. 15 ml
15,73 €

 Lavander
Aceite Esencial de Lavanda. 15 ml
29,81 €


Soothe
Aceite Esencial Calmante. 10 ml
41,06 €

Dedicado a todos los cuidadores de los familiares con demencia y Alzheimer que dejan su vida e intereses a un lado y se entregan por completo a su familiar enfermo. Y en especial a la memoria de mi abuelita Leonor (la que está en la foto!) que falleció el 12 de Noviembre del 2015 por esta dolencia a los 98 años de edad. ¡Para ti mi muñeca!

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