CÓMO TRATAR NATURALMENTE LA ARTRITIS




La artritis afecta a personas de cualquier edad. Existen diversos tratamientos que permiten reducir el dolor y la rigidez. Descubre aquí cómo tratar la artritis naturalmente!
 
 
La artritis es la inflamación de una o más articulaciones. Hoy en día hay más de 100 enfermedades diferentes de artritis y la mayoría son inflamatorias, algunas de las más conocidas son:
  • La Gota: la cual se asocia al consumo de carnes rojas o alimentos con gran cantidad de proteínas y que se produce por la elevación del ácido úrico en la sangre y su posterior depósito en las articulaciones. Usualmente afecta el dedo gordo del pie, pero muchas otras articulaciones pueden verse afectadas.
  • Artritis Reumatoide: o Artritis deformante, comienza a temprana edad (20 - 40 años). Ocurre cuando el sistema de defensa del cuerpo no funciona bien. Afecta las articulaciones y los huesos (a menudo los huesos de las manos y de los pies) y puede afectar también los órganos y sistemas internos. Se puede sentir cansado o enfermo, y hasta se podría tener fiebre.
  • Artrosis: Que se asocia con el desgaste de las articulaciones por el paso del tiempo por lo que es muy frecuente en personas mayores de 50 años.
  • Espondilitis anquilosante: Es una forma crónica de artritis. Afecta mayormente los huesos y las articulaciones en la base de la columna, donde ésta se conecta con la pelvis. Estas articulaciones resultan inflamadas e hinchadas. Con el tiempo, las vértebras afectadas se pueden unir.
  • Lupus Eritematoso Sistémico: Una enfermedad donde el sistema de defensa del cuerpo puede dañar las articulaciones, el corazón, la piel, los riñones y otros órganos. Ocasiona una mancha en la cara en forma de mariposa.
 
CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS DE LA ARTRITIS?
Cualquiera de los síntomas que mencionamos a continuación pueden ser señal de otras enfermedades, consultar con el médico en caso de tener alguno de ellos. El médico hará preguntas sobre la historia de los síntomas y realizará un examen físico. El médico puede tomar radiografías o hacer pruebas de laboratorio antes de ordenar un plan de tratamiento.

Los síntomas de la artritis pueden abarcar:
  • Dolor articular intermitente
  • Inflamación articular
  • Disminución de la capacidad para mover la articulación
  • Enrojecimiento y calor de la piel alrededor de una articulación
  • Rigidez articular, especialmente en la mañana
  • Debilidad muscular
  • Cansancio y debilidad
  • Fiebre
  • Pérdida de peso
  • Sarpullido o picazón

CÓMO SE PUEDE MEJORAR LOS SÍNTOMAS?
Siguiendo nuestros consejos, podemos reducir el dolor, mejorar la función y prevenir un daño articular mayor. Generalmente no se puede curar la causa subyacente. Recomendamos lo siguiente:
  1. Evitar en lo posible una vida agitada, tanto desde el punto de vista físico como psíquico. Intentar realizar actividades para reducir el estrés, como meditación, yoga o taichí.
  2. Es conveniente dormir una media de 8-10 horas nocturnas y acompañarlo de una siesta de 30 minutos.
  3. Es bueno comenzar el día con un buen baño de agua caliente que ayudará a disminuir la rigidez.
  4. Evitar aquellas actividades que exijan gran esfuerzo físico, los movimientos repetitivos de articulaciones o estar largo rato de pie.
  5. En el trabajo doméstico hay que evitar hacer fuerza con las manos (no es bueno retorcer la ropa, abrir tapaderas o roscas, presionar con fuerza mangos de fregonas).
  6. No es conveniente practicar deportes con contacto físico o en los que los choques sean frecuentes. Sí es conveniente:
    • Ejercicios en el agua, pueden ser el mejor ejercicio para la artritis. Los chapoteos al nadar, los aeróbicos en el agua o incluso simplemente caminar en el extremo poco profundo de una piscina fortalecen los músculos alrededor de la columna vertebral y las piernas.
    • Bicicleta estática. Preguntar al médico si se puede hacer bicicleta estática. Si se tiene artritis en la cadera o rótula, montar en bicicleta puede empeorar los síntomas.
    • Caminatas. Caminar sobre superficies lisas y uniformes.
    • Ejercicios de rehabilitación. Solicitar al fisioterapeuta o al médico ejercicios suaves que aumenten el rango de movimiento y que fortalezcan los músculos.
  7. Reposo. Una articulación inflamada debe ser mantenida en reposo por lo que no debe seguir los consejos de conocidos y familiares de que "la ejercite para evitar que se anquilose". La sobreutilización de una articulación inflamada produce daños irreversibles en los huesos que conforman la articulación. Ya habrá tiempo, una vez pasada la fase de inflamación, de ejercitar los movimientos. Es conveniente fortalecer los músculos que hay alrededor de una articulación inflamada mediante los denominados ejercicios isométricos. Estos consisten en poner en tensión los músculos que hay alrededor de la articulación sin que ésta se mueva, por ejemplo realizar tensiones de los mismos durante 20 segundos 10 veces al día.
  8. Durante el reposo es recomendable mantener una postura adecuada. Es preciso evitar mantener las articulaciones dobladas. No deben ponerse almohadas bajo las rodillas procurando mantener los brazos y las piernas estirados. Es recomendable colocar una tabla bajo el colchón y utilizar una almohada baja.
  9. La obesidad aumenta la sobrecarga en las articulaciones por lo que es conveniente mantener un peso adecuado.
  10. Llevar una dieta sana y equilibrada. Una de las principales medidas a tener en cuenta es llevar una dieta sana y equilibrada, como la dieta mediterránea, rica en alimentos vegetales naturales y baja en grasas saturadas y en sal. La alimentación adecuada consiste en aportar alimentos saludables y aumentar aquellos que proporcionen propiedades antiinflamatorias y antioxidantes.
    • Alimentos adecuados: Entre los alimentos más importantes tenemos los siguientes:
      • Alimentos ricos en triptófano. Pueden ayudar a mejorar el estado anímico. Los alimentos ricos en triptófano son: el plátano, patata, huevo, pescado, frutos secos, legumbres (garbanzos, lentejas, hummus, habas, guisantes, etc.).
      • Ácidos grasos Omega 3 y 6. Ayudan a reducir la inflamación. Los alimentos ricos en omega 3 y 6 son: las semillas de chía, aguacate, quinoa, semillas de girasol, almendras, nueces, pasta de sésamo (tahini) y el pescado azul. Se recomienda el consumo diario de al menos una ración de alimentos ricos en omega 3.
      • Alimentos ricos en antioxidantes. Una alimentación adecuada para la artritis deber ser muy rica en minerales como el calcio y el magnesio, y aportar muchos antioxidantes. Para ello se recomienda comer legumbres 3-4 veces a la semana, granos integrales (arroz integral, trigo sarraceno, copos de avena, mijo, quinoa, patata o boniato), col, brócoli, rabanitos, rúcula, ajo, zanahorias, mango, melocotones, nectarinas, albaricoques, cerezas, tomates, calabazas, germen de trigo, lechuga, alcachofas, coliflor, etc.
      • Alimentos ricos en calcio. Nunca deben ser los lácteos (o la bebida vegetal enriquecida) la única fuente de calcio. Se deben aportar otros alimentos ricos en este mineral como las algas (algas wakame, hiziki, arame, cochayuyo, musgo de Islandia, kombu, Espagueti de mar, Nori, Agar agar, Dulse), el brócoli, las legumbres, el repollo, el sésamo, las semillas y frutos secos en general, tofu, seitán. De no tomar lácteos, se recomiendan alimentos enriquecidos como la bebida vegetal enriquecida con calcio.
    • Alimentos no recomendados:
      • Grasas animales, en exceso, especialmente las que proceden de carnes procesadas (fiambre, salchichas, salchichón, longanizas, chorizo, mortadela, chopped, beicon, panceta, jamón york, jamón cocido...) y carnes rojas.
      • Grasas trans o hidrogenadas, ya que estas producen inflamación y dolor (bollería, chocolates, pasteles y otros dulces industriales, postres azucarados, precocinados, margarinas, etc.).
      • Alimentos fritos y/o con mucho azúcar.
      • Productos salados (salazones, encurtidos...)
      • Productos lácteos elaborados con mucho azúcar, grasas o aditivos (natillas, cremas, arroz con leche industrial, leche condensada, etc.).
      • Aceites refinados, porque contienen menos vitamina E y polifenoles, sustancias con propiedades antioxidantes.
      • Alcohol. Aumenta los síntomas de artritis y la retención de líquido.
  11. Aplicar frío o calor. En general, el calor es más beneficioso en la artritis. Se puede aplicar de forma casera, con la esterilla eléctrica o la bolsa de agua caliente colocadas sobre la articulación dolorosa. Cuando la rigidez o dolor afecta especialmente a las manos o los pies, es conveniente realizar baños calientes durante 5 minutos. El calor alivia el dolor y relaja la musculatura. Cuando se tiene un brote inflamatorio y, en esas ocasiones, es útil aplicar frío local mediante bolsas de hielo o baños fríos.
  12. Hidroterapia. Los balnearios aplican aguas mineromedicinales, generalmente termales, para el tratamiento de la artritis. Los llamados centros SPA (salud por el agua) realizan tratamientos estéticos y de relax mediante el uso de agua que, sin embargo, no tiene características mineromedicinales como la de los balnearios. Ambas formas pueden ser útiles en la artritis.
  13. Masajes. Los masajes en las zonas doloridas pueden constituir la forma más adecuada para reducir el dolor.
  14. Aceites Esenciales. Realizar masajes con aceites esenciales analgésicos y antiinflamatorios como:
    • Aceite esencial de menta: Diluir unas gotas de aceite de menta en alcohol y con ellas se impregna una compresa con la que se moja la articulación afectada.
    • Aceite esencial de limón: Diluir unas gotas de aceite esencial de limón en un aceite base y masajear sobre la articulación o zonas afectadas. No exponerse al sol las 12 horas posteriores a la aplicación ya que se trata de un aceite fototóxico.
  15. Suplementos nutricionales. Muchas personas con artritis consiguen mejorar su calidad de vida complementando el tratamiento médico con una dieta adecuada y complementos alimenticios para la artritis. Entre los principales complementos adecuados se encuentran:
    • Vitamina C: Es beneficiosa para las personas con artritis por sus propiedades antioxidantes, que reducen los efectos negativos por los radicales libres sobre el cartílago de las articulaciones, al mismo tiempo que incentiva la producción de colágeno, la proteína principal de los huesos y cartílagos.
    • Vitamina E: Al igual que la vitamina C, la vitamina E es un potente antioxidante, capaz de neutralizar el desgaste articular que producen los radicales libres. Puede ayudar a aliviar el dolor.
    • Vitaminas del complejo B: Estudios científicos han demostrado que las personas con artritis tienden a tener carencias de algunas vitaminas del grupo B, o pueden tener necesidades superiores de las mismas. El Ácido fólico puede ayudar a reponer las deficiencias en personas que toman medicamentos a base de metotrexato para reducir el dolor. Según estudios, el ácido fólico puede reducir los efectos secundarios producidos por esta medicación, como las llagas en la boca y las náuseas.
    • Vitamina D: Puede ser deficitaria en personas con artritis. Buenos niveles de esta vitamina ayuda a fijar el calcio a los huesos y a prevenir la artrosis y la osteoporosis.
    • Magnesio: Se ha comprobado como la ingestión de este complemento mejora la salud de los huesos, dado que ayuda a estabilizar el calcio.
    • Ajo: Es un excelente antiinflamatorio. Sus principios azufrados ayudan disminuir la inflamación y retención de líquidos que se produce habitualmente en las articulaciones de las personas con artritis. El ajo presenta contraindicaciones cuando se utilizan medicamentos anticoagulantes.
    • Tomillo: Por su riqueza en timol lo hace muy adecuado para el tratamiento de las enfermedades artríticas. Es antiinflamatorio y ayuda a aliviar el dolor.
    • Ácido hialurónico: Una sustancia presente de forma natural en la articulación, que evita el desgaste de los huesos y los protege contra el rozamiento.
    • Jengibre: El jengibre constituye uno de los mejores antiinflamatorios y analgésicos vegetales.
    • Cúrcuma: Es uno de los antiinflamatorios más potentes, debido a su principio curcumina. Alivia la sintomatología de la enfermedad, siendo un excelente remedio para la artritis. Además tiene propiedades para ayudar a mejorar el estado de ánimo.
    • Omega 3: Se ha comprobado cómo las propiedades antiinflamatorias de los aceites ricos en omega 3 ayudan a rebajar la inflamación y aliviar el dolor de las articulaciones a personas con artritis. No utilizar junto con otros suplementos anticoagulantes o con medicamentos que tengan la propiedad de fluidificar la sangre.
    • Sulfato de Glucosamina: La glucosamina se encuentra de forma natural en el cartílago y contribuye a su formación. Se ha comprobado que la administración de glucosamina ayuda a disminuir el dolor y retrasa la degradación de la articulación afectada.
    • MSM: Proporciona alivio a las molestias derivadas de la degeneración articular.

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