CÓMO TRATAR NATURALMENTE LA BRONQUITIS




La bronquitis suele estar relacionada con el consumo de tabaco o infecciones víricas. Toma estas medidas para paliar los síntomas y acaba con la tos!
 
La bronquitis es una inflamación del recubrimiento de los bronquios. Los bronquios son los conductos por los que llevan oxígeno hacia los pulmones.
 
Generalmente es un proceso que incluso sin un tratamiento especifico, al cabo de 7-10 días suele resolverse sin complicaciones.
 
Aproximadamente un 5% de la población padece bronquitis anualmente, cobrando mayor importancia en aquellas personas con enfermedades respiratorias previas como los asmáticos, afectados por EPOC, o en niños y ancianos.

TIPOS Y CAUSAS DE LA BRONQUITIS
Atendiendo a su duración, la bronquitis se puede clasificar en dos grupos: bronquitis aguda y bronquitis crónica.

Bronquitis aguda
La forma aguda de la enfermedad suele manifestarse con más frecuencia en los meses de invierno y otoño. Es muy habitual la bronquitis aguda por infección viral, aunque en un pequeño porcentaje pueden tener un origen bacteriano. Su duración aproximada suele estar en las tres semanas como máximo, salvo complicaciones o causa bacteriana.
 
Entre los virus más implicados destacan los de la gripe y los resfriados (rinovirus, adenovirus, etc.). En cuanto a las bacterias que originan cuadros de bronquitis cabe mencionar a la Bordetella pertussis, Chlamydia y Mycoplasma.
 
Bronquitis crónica
La bronquitis crónica se enmarca dentro del grupo de enfermedades llamadas pulmonares obstructivas de carácter crónico (EPOC).
 
Hay muchos factores que pueden producir bronquitis crónica, como el fumar, la exposición constante a ciertos productos cuyos vapores pueden irritar los bronquios; la contaminación; bronquitis agudas que se repiten muy a menudo o que se complican con infecciones pueden acabar produciendo bronquitis crónica; y también parece haber un componente genético o familiar que predispone a desarrollar bronquitis; o microorganismos como el neumococo y el Haemophilus influenzae.
 
SÍNTOMAS DE LA BRONQUITIS
Los síntomas de la bronquitis pueden variar en función del tipo de bronquitis que se padezca; pero comúnmente, se encuentran: tos, dificultad respiratoria y presión en el pecho. Los más habituales para poder identificar sus signos son:
  • Tos. La tos es el síntoma más común de la bronquitis, pudiendo mantenerse hasta dos semanas. Este síntoma puede causar secundariamente dolor de cabeza, irritación de garganta y disfonía por la irritación y el esfuerzo.
  • Dificultad de respiración y presión en el pecho. La producción de moco es importante, es un mecanismo de defensa. En la bronquitis aguda la tos no suele ir acompañada de esputo, sin embargo, la mucosidad en la bronquitis crónica es frecuente, de aspecto purulento, y es un criterio que puede orientar el diagnóstico. Aproximadamente en un 40% de los afectados con bronquitis puede presentar cierta dificultad para respirar con pequeños esfuerzos, incluso sibilancias o ruidos silbantes al respirar –como en asmáticos– como resultado de la obstrucción de los bronquios por la mucosidad. El dolor en el centro del pecho es característico al cabo de unos días con persistencia de tos. No es frecuente el dolor en los costados, hecho que haría pensar en el desarrollo de una neumonía.
  • Rinitis y otros síntomas: como síntomas adicionales a una bronquitis de origen vírico suelen presentarse secreción nasal y dolor articular. En cuadros gripales podemos encontrarnos con fiebre y afectación gastrointestinal como diarrea.
CUÁNDO ACUDIR AL MÉDICO?
Es necesario acudir al médico si se presenta alguno de los síntomas siguientes:
  • Tos persistente que no mejora en dos semanas
  • Esputos con sangre
  • Presencia de moco espeso verdoso o maloliente
  • Fiebre alta repentina
  • Dificultades respiratorias
  • Dolor en el pecho
  • Síntomas de bronquitis en afectados con otras enfermedades respiratorias o del corazón
  • Síntomas de bronquitis en bebés y niños

COMPLICACIÓNES DE LA BRONQUITIS
La bronquitis puede evolucionar en neumonía, cuando la infección se extiende por los pulmones; y bronquiolitis, cuando la inflamación se extiende en los bronquios más pequeños de los pulmones (bronquiolos).

En los peores casos puede producirse un colapso pulmonar o atelectasis, consistente en el bloqueo de una zona pulmonar donde no llega el oxígeno. Esta complicación debe tratarse inmediatamente para evitar una insuficiencia respiratoria. Esta dolencia es más común en ancianos, bebes o niños.

Cabe destacar que si la bronquitis se presenta en personas con insuficiencia cardíaca o enfermedades de corazón, tienen que tener un especial cuidado ya que puede perjudicar su situación.
 
CÓMO SE PUEDE PREVENIR LA BRONQUITIS?
Entre las principales formas de prevenir la bronquitis, tenemos las siguientes:

Lavarse bien las manos
Es conveniente lavarse las manos varias veces al día, para evitar la exposición a gérmenes o bacterias de otras personas enfermas. Lavarse las manos después de sonarse la nariz, después de cambiar pañales a un niño o ir al baño, antes de comer y antes de preparar los alimentos. Utilizar pañuelos desechables, y toallas de papel en lugar de compartir toallas de tela.
Evita las multitudes
En los lugares donde se concentra gran cantidad de personas (transportes públicos, grandes superficies, etc.) es más fácil que se produzca el contagio.
Usa un desinfectante de manos
Si no se puede lavar las manos, es conveniente el uso de un desinfectante de manos instantáneos para detener la propagación de microbios.
Aléjate del tabaco
Tanto las personas que fuman como las que aspiran el humo ajeno son más susceptibles a sufrir infecciones en las vías respiratorias.
Dormir más de 7 horas
Durante el sueño, tiene lugar una mayor concentración de glóbulos blancos en la sangre, unas células que juegan un importante papel en la regulación de la respuesta inmunitaria. Si no se duerme lo suficiente, el cuerpo se debilita y se ve menos capaz de luchar contra los virus y las bacterias.
Hacer media hora de ejercicio al día
Practicar deporte de forma habitual (cualquier especialidad que se adapte a la edad y la capacidad de cada uno) ayuda a reforzar la inmunidad. Hay que evitar, sin embargo, el sobreesfuerzo, ya que puede provocar el efecto contrario. Si el ejercicio es al aire libre se consigue, además, despejar las vías respiratorias y eliminar toxinas a través del sudor.
Agua
La hidratación se vuelve muy importante. Consumir mínimo 10-12 vasos de agua por día para estimular el sistema inmunitario y expulsar toxinas.
 
CÓMO TRATAR LA BRONQUITIS?
La bronquitis aguda se curará siempre que desaparezca la infección que la ha producido, o la sustancia que ha irritado los bronquios de manera temporal; pero la bronquitis crónica no se cura. Por ello, es importante aprender a vivir con la enfermedad y seguir una serie de consejos básicos para intentar que nos afecte de la menor forma posible. Aquí tienes un sencillo decálogo para pacientes con bronquitis:
  1. Si el afectado sigue un tratamiento para aliviar sus ataques, debe llevarlo siempre consigo, pero utilizarlo con moderación. Si lo necesita muy a menudo, debería hablar con el médico. Si éste receta un corticoide para controlar la inflamación, se debe usar todos los días.
  2. Para el afectado con bronquitis crónica es conveniente seguir una rutina de ejercicio. No debe ser muy exigente, pero contribuirá, entre otras cosas, a fortalecer los músculos intercostales que ayudan a respirar. No hay que realizar ejercicios o deportes que pueden producir dificultad respiratoria; y es imprescindible tener siempre a mano el inhalador para aliviar el ataque. Además, la falta de ejercicio puede llevar a una inactividad incapacitante, de manera que el menor de los esfuerzos podría resultar mucho más agotador y asfixiante. 
  3. Es aconsejable evitar ambientes con humo o donde puedan encontrarse vapores de sustancias irritantes. Si el paciente de bronquitis es fumador, debería abandonar el hábito, ya que cuanto más fume, más probabilidades de sufrir ataques de ahogo y más moco producirá, dificultando así la expulsión del mismo y el paso del aire. Además, el tabaco puede producir o complicar otras condiciones a nivel pulmonar o del corazón, empeorando los síntomas respiratorios. Si no es fumador, debe intentar que no fumen a su alrededor.
  4. Los filtros purificadores pueden resultar muy útiles para limpiar el aire, impidiendo la entrada al hogar de sustancias como polvo, bacterias, alérgenos (producen alergias) y otras sustancias que pueden resultar nocivas para los afectados por esta patología.
  5. El bronquítico crónico es muy susceptible a las infecciones respiratorias, por lo que debe acudir a la consulta médica en cuanto note alguna exacerbación de sus síntomas, para evitar infecciones graves, como neumonías; y si el médico le receta antibióticos, es preciso tomarlos siguiendo las indicaciones del facultativo y durante el tiempo necesario. En las infecciones es muy frecuente que se produzca un aumento de la cantidad de moco y de su espesor. Puede ser recomendable el uso de mucolíticos, que disminuyan la densidad del moco y faciliten su expulsión. No están recomendados los antitusivos, ya que la tos es un mecanismo de expulsión del moco; y si se suprime, el moco queda dentro de las vías respiratorias, favoreciendo la aparición de infecciones.
  6. En la bronquitis es importante beber gran cantidad de agua, sobre todo en forma de infusiones. Cuanto más agua se ingiera, menos densa será la mucosidad.
  7. Se deben evitar los cambios bruscos de temperatura; así como el frío o el calor extremos.
  8. Aprender técnicas de relajación y mantener la calma durante la exacerbación de la bronquitis es fundamental.
  9. Es muy conveniente utilizar un humidificador de aire. Aumentar la humedad del ambiente, evitando así que el aire sea muy seco, puede ayudar a respirar, en especial durante la noche. 
  10. Los aerosoles, sprays para el pelo... pueden ser perjudiciales para la bronquitis. Es preferible no usarlos, o permanecer alejado si alguien los está utilizando en ese momento.
CÓMO TRATAR LA BRONQUITIS NATURALMENTE?
El tratamiento natural de la bronquitis supone la utilización de una serie de recursos naturales que pueden complementar los tratamientos ordinarios.
  • Ajo: Por su contenido en compuestos ricos en azufre, es uno de los mejores remedios para luchar contra infecciones respiratorias. Tiene propiedades antibióticas, antiinflamatorias, ayuda a aumentar las defensas y es un excelente expectorante. El ajo presenta contraindicaciones cuando se utilizan medicamentos anticoagulantes.
  • Tomillo: Tiene propiedades antibióticas. El tomillo es uno de los mejores desinfectantes naturales debido a su enorme riqueza en timol. El tomillo es un potente antiséptico respiratorio que elimina los gérmenes y reduce los síntomas de las infecciones que estos producen.
  • Maitake y Shiitake: Estas setas medicinales tienen propiedades estimulantes de las defensas. Han demostrado aumentar la inmunidad y ser capaces de ayudar al organismo a luchar contra ciertos tipos de virus.
  • Betacarotenos: Ayuda al sistema inmune al aumentar el número de linfocitos, o al aumentar su respuesta frente a los antígenos o cuerpos extraños que podrían perjudicar al organismo.
  • Vitamina A: Fortalece el sistema inmunitario, con lo que previene la aparición de muchas enfermedades microbianas. Resulta muy adecuada para prevenir la aparición de muchas enfermedades contagiosas, especialmente del aparato respiratorio: anginas, gripe, resfriados, faringitis, sinusitis, bronquitis.
  • Vitamina E: Esta vitamina aumenta las defensas, es necesaria para una correcta función de los linfocitos.
  • Vitamina C: Estudios recientes han demostrado que la ingestión de esta vitamina no previene la aparición de enfermedades propias de los fríos de invierno como la gripe, los resfriados, la bronquitis, etc., pero ayuda a mejorar los síntomas y reducir la duración del mismo.
  • Aloe Vera: Posee propiedades (rico en vitamina C, betacarotenos, vitamina E, zinc y selenio) adecuadas para estimular el sistema inmunitario y aumentar las defensas. Los principios activos de los aminoácidos presentes en el aloe, principalmente la aloemicina y la metionina, actúan como eficaces broncodilatadores, facilitando la respiración y el intercambio gaseoso oxígeno/monóxido de carbono a nivel celular. Por estas razones resulta especialmente indicado para enfermedades crónicas y semicrónicas, como alergias y bronquitis.
  • Própolis: El "antibiótico de las abejas", siendo muy rico en compuestos bioactivos que le confieren propiedades antibacterianas, antivirales y antifúngicas. Remedio para mejorar la inmunidad y a prevenir el bajón de defensas.
  • Miel: Además de proporcionar energía y nutrición, tiene propiedades bactericidas, y es el mejor endulzante. La miel sirve como remedio si se tiene algún resfriado, tos o garganta irritada.

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