CÓMO NOS AFECTA EL CICLO MENSTRUAL


Durante los 28 días del ciclo menstrual, el cuerpo de la mujer experimenta una serie de cambios físicos y emocionales debido a las hormonas femeninas.

Como consecuencia de los cambios hormonales, el estado de ánimo de la mujer puede fluctuar según las fases del ciclo menstrual. No todas la mujeres lo experimentan, ya que dependen mucho de la sensibilidad y del tipo de vida que se lleva.

En los días previos a la menstruación, dentro de los que se denomina síndrome premenstrual, es probable que la mujer se sienta más irritable y negativa. Para prevenir este estado de nerviosismo, los expertos aconsejan realizar ejercicios de relajación (yoga, taichi, etc.).
En los 5 días que dura la regla se produce una caída de los niveles de estrógenos y progesterona. Esto hace que la mujer se sienta más débil, triste y cansada. Hay una mayor tendencia al llanto, aunque no haya ninguna causa que lo justifique. Hacer ejercicio resulta muy útil para mejorar el estado de ánimo.
Desde el final de la menstruación, el humor va mejorando paulatinamente.
Una vez pasada la menstruación, del día 6 al 13 se inicia la fase folicular, en la que se produce un aumento de estrógenos. Es entonces cuando la mujer se siente más atractiva y con más energía.
En el día 14 del ciclo, comienza la fase ovulatoria, en la que los niveles de estrógenos y progesterona están muy elevados. El mayor deseo sexual, que experimenta la mujer durante este periodo, va acompañado de un aumento de la fertilidad, por lo que aumenta el riesgo de embarazo. La mujer está más animada y positiva. Es el mejor momento, por lo tanto, para emprender nuevos proyectos y disfrutar.
Durante los últimos días del ciclo menstrual, del 17 al 28, el paulatino incremento de progesterona hace que la temperatura corporal de la mujer aumente un grado. Se trata de la fase en la que la mujer puede aumentar de peso, se siente hinchada y más susceptible.

TRASTORNOS DEL CICLO MENSTRUAL
Existen dos trastornos del ciclo menstrual relacionados con la cantidad de sangre que se pierde: la hipomenorrea y la hipermenorrea.
Hipomenorrea: Es tener un sangrado inferior al normal. Puede ser consecuencia de alteraciones hormonales o por transtornos del endometrio (tras una infección, un raspado uterino, etc.). También puede aparecer como efecto secundario al consumo de anticonceptivos. En cualquier caso siempre debe ponerse en conocimiento del médico.
Hipermenorrea: Es tener un sangrado superior al normal. No supone un peligro para la mujer, pero, como cualquier trastorno del aparato reproductor, también debe consultarse con el ginecólogo.
A menudo, provoca anemia ferropénica porque, al perder tanta sangre, también se pierde hierro. El médico decidirá si conviene tomar hierro por vía oral.
El sangrado menstrual abundante mengua la calidad de vida de la mujer que lo sufre, puesto que la obliga a utilizar compresas muy grandes y a cambiarse a menudo. Los tampones no suelen ser útiles en estos casos por no poder absorber tanta sangre. El ginecólogo valorará si hay que someterse a algún tratamiento u operación que mejore esta situación.

Otro trastorno a tener en cuenta es la hinchazón que experimenta el cuerpo antes de la regla.
Para aliviar este molesto trastorno, ten en cuenta estas recomendaciones:
En primer lugar, debes mantener una dieta baja en sodio, reduciendo drásticamente la sal en las comidas. Las hierbas aromáticas, el vinagre, el limón, etc., son condimentos más saludables.
Aumenta el consumo de alimentos ricos en proteínas (carnes, pescado, legumbres, lácteos, huevos…). Estos nutrientes hacen que el hígado produzca la albúmina, una sustancia que impide que el líquido se acumule en los tejidos.
Toma mayor cantidad de alimentos diuréticos, es decir, que aumenten la producción de orina, como los puerros, los espárragos, el pepino, las uvas, la pera, la manzana, el melón, la sandía, etc. Y bebe infusiones como las de perejil, enebro, abedul, cola de caballo, hinojo, laurel y olivo.
Para aliviar la sensación de hinchazón, sobre todo en las piernas y los pies, una buena idea es llenar la bañera de agua, sumergirte en ella y mover ligeramente las piernas durante unos diez minutos. Procura que el agua no esté demasiado caliente.

La presencia de reglas dolorosas (dismenorrea) es otro trastorno que se debe considerar importante. El dolor puede iniciarse horas antes de la regla y desaparecer al presentarse, persistir durante todos los días o no aparecer hasta el segundo o tercer día de la regla.
A veces, las molestias son tan intensas, que la afectada no puede realizar las actividades cotidianas. El dolor se localiza en la parte baja del vientre, pero puede extenderse por todo el vientre e, incluso, por el periné, el recto, la región lumbar y los muslos. Puede ser en forma de retorcijones o simplemente como una especie de pesadez. Además, pueden existir nauseas, vómitos, diarrea, vértigo, dolor de cabeza, nerviosismo y desmayos.
Para aliviar el dolor, lo mejor son los antiinflamatorios, que incluso pueden prevenirlo si se administran antes de que aparezca. También pueden ser útiles los antiespasmódicos, los relajantes musculares, los vasodilatadores. Y, siempre que sea posible se debe de tratar la causa que provoca las reglas dolorosas con un ginecólogo.