¿CÓMO TENER UN CABELLO RIZADO MÁS SUAVE Y BRILLANTE?

El cabello rizado necesita una serie de cuidados extra porque se reseca y pierde brillo muy fácilmente. Luce una cascada de rizos más elásticos y bonitos siguiendo nuestros consejos.
Debido a que el pelo rizado tiene una estructura en forma de espiral, las escamas que lo protegen se abren y despegan más fácilmente. Esta particularidad hace que el pelo rizado, más permeable de lo normal, se encrespe y enrede rápidamente y tenga una mayor tendencia a la sequedad. Este tipo de cabello también se ve más mate que el liso porque los rayos de luz se reflejan con mayor dificultad sobre las superficies irregulares.

EL PRIMER PUNTO CLAVE, EL LAVADO DEL PELO
Como el exceso de productos de fijación puede hacer que tu pelo se vea aún más apagado y que los rizos caigan sin movimiento, conviene lavarlo, como mínimo, cada dos días. Te explicamos cómo:

Lo ideal es utilizar un champú y un acondicionador para cabellos rizados. El pelo rizado se deshidrata mucho, por lo que es imprescindible emplear el suavizante en cada lavado –si lo tienes graso, únicamente por medios y puntas– y aplicar una mascarilla reparadora una vez por semana. Recuerda que cuanto más suave al tacto lo notes, más brillante se verá y más fácil te resultará mantenerlo bajo control.

El pelo rizado nunca debería desenredarse en seco. El mejor momento para peinarlo, con un peine de púas separadas, es en la ducha, con el acondicionador puesto. Acto seguido, masajea el cuero cabelludo para así estimular la producción de sebo, el suavizante natural del pelo.

Realiza el último aclarado con el agua tan fría como puedas. Esto ayudará a cerrar la cutícula del pelo, lo que activará el brillo. Ya fuera de la ducha, retira el exceso de humedad con una toalla, secando el cabello sin frotar.

CÓMO SACAR MÁS PARTIDO A TUS RIZOS
Los productos de fijación para el cabello rizado –espuma, crema, gel , etc– potencian los bucles, al mismo tiempo que ayudan a disciplinar el pelo. A fin de conseguir unos rizos suaves y elásticos es de suma importancia utilizar productos de calidad que no resequen el pelo.

Extiende la loción con la cabeza boca abajo, enrosca los rizos con los dedos, apretándolos con la mano para que cojan forma, y deja que el pelo se seque al aire, sin volver a tocarlo hasta que esté completamente seco. Sólo si es imprescindible, usa el secador con difusor. Para evitar que los rizos se alboroten y adquieran más volumen del deseado, seca el pelo envuelto en una redecilla.

Ya seco, pulveriza sobre el pelo una laca de efecto antiencrespamiento, un producto que, además de fijar los rizos, evita que el cabello se “hinche” con la humedad.

NO DESCUIDES LAS PUNTAS
Al rizarse desde la raíz, da la sensación de que el cabello rizado no crece tanto. Éste es el motivo, precisamente, por el que se tiende a descuidar el cuidado de las puntas. Para mantenerlas sanas, utiliza un sérum sellador de puntas y acude a la peluquería cada dos o tres meses.