CÓMO HACER FRENTE A LOS PROBLEMAS PULMONARES

Nuestro cuerpo necesita oxígeno para realizar sus funciones y los pulmones son el órgano que nos lo proporciona. Hacer ejercicio, vigilar las infecciones que afectan las vías respiratorias y no fumar, nos ayudarán a mantenerlos en buenas condiciones.
SEÑALES A TENER EN CUENTA

Hay una serie de síntomas que pueden indicar que nuestros pulmones no funcionan como debieran. Estos son los más importantes:
Tos crónica (con una duración de un mes como mínimo)
Disnea (dificultad para respirar y sensación de falta de aire en los pulmones)
Presencia habitual de esputo, ya que es señal de irritación en los bronquios.
Expectoración con sangre.
Respiración ruidosa (jadeos, sibilancias, etc.)

ASMA
Se trata de una inflamación de los bronquios y una hipersensibilidad de los mismos. Esto hace que, en determinadas circunstancias (detonantes asmáticos), los bronquios se cierran bruscamente, dificultando el paso del aire a los pulmones. Es lo que se conoce como ataque de asma.
Detonantes Asmáticos
La condición de asmático es de origen genético (uno de cada dos afectados tiene un familiar con esta dolencia) y se mantiene durante toda la vida, pero hay una serie de circunstancias o detonantes que agrava su estado, como las infecciones respiratorias, las sustancias irritantes como algunos perfumes, ambientadores, inciensos, etc., los cambios de temperatura, las alergias, el estrés, el reflujo digestivo…
Síntomas
El denominado ataque de asma se caracteriza, principalmente, por la sensación de opresión en el pecho, acompañada por tos, sibilancias y disnea (falta de aire) y, a veces, flemas.
Tratamiento
Al tratarse de un trastorno crónico, el objetivo es disminuir los síntomas de la enfermedad.
Prevención. Para reducir las crisis, es muy importante evitar el contacto con las causas que las provocan (ácaros, polen, tabaco…). También es necesario prevenir las infecciones respiratorias. El tabaquismo es uno de los hábitos más perjudiciales para las personas propensas al asma. Dejar de fumar y evitar el humo ajeno son las primeras medidas que debe tomar una persona con esta enfermedad. Mantener una dieta equilibrada, de tipo mediterránea, con mucha Vitamina C y minerales además de aumentar las defensas.
Fármacos. Se utilizan para reducir la inflamación de los bronquios y facilitar la respiración. Los más habituales son los antiinflamatorios (cortisona) y los broncodilatadores, que suelen administrarse en forma de inhalador. Para que estos medicamentos resulten efectivos, deben tomarse durante el tiempo que haya recomendado el especialista.

BRONQUITIS
La inflamación se produce en la mucosa que recubre los bronquios. Cuando se da esta circunstancia, se forma una mucosidad espesa en su interior, dificultando la entrada de aire. Puede ser aguda (generalmente de origen vírico) o crónica. En este último caso, el principal causante es el tabaco, ya que cuando el humo es inhalado dentro de los pulmones, irrita las vías respiratorias.
Síntomas
La bronquitis aguda suele producir tos, flemas, malestar general, dolores musculares y fiebre. Por lo que respecta a las crónicas, las señales principales suelen ser la tos con esputo (“tos del fumador”), dificultad respiratoria y una sensación de presión en el pecho.
Tratamiento
Cuando se trata de una bronquitis aguda de origen vírico, no es necesario tomar antibióticos. En este caso, el tratamiento irá encaminado a tratar los síntomas (analgésicos, antitérmicos si hay fiebre…). Si se trata de una infección bacteriana, pueden tomarse antibióticos. Pero si la bronquitis es crónica, es imprescindible, en primer lugar, dejar de fumar y seguidamente, tomar fármacos que mejoren los síntomas como los broncodilatadores inhalados, además de adoptar hábitos de vida saludables, el ejercicio moderado, por ejemplo, permite utilizar mejor el oxígeno.

NEUMONÍA
La neumonía es una infección de los pulmones producida por bacterias, virus o, incluso, hongos y parásitos. La gravedad de la enfermedad dependerá del microorganismo que la provoque (las bacterias son las más peligrosas) y del estado de salud de la persona afectada.
Síntomas
Suele estar precedida por un resfriado común. También produce tos con expectoración, aumento de la frecuencia respiratoria, fiebre con escalofríos, dolor torácico y dificultad respiratoria.
Tratamiento
En la mayoría de casos, no requiere hospitalización, basta con tomar antibióticos orales (en el caso de neumonías bacterianas). En el caso de las neumonías víricas pueden administrarse antiviarales específicos. También se recomienda beber abundantes líquidos, humidificar el ambiente y hacer reposo. Los pacientes con dificultad respiratoria grave, que sufran otro tipo de dolencia crónica, los bebés y las personas mayores pueden necesitar un tratamiento más agresivo y, en algunos casos, ser hospitalizados.

APNEA DEL SUEÑO
Las personas que la padecen sufren episodios sin respiración durante la noche que suelen durar un mínimo de 10 segundos. Esto se produce porque, durante el sueño, los músculos de la base de la garganta se relajan en exceso, obstruyendo el paso del aire a los pulmones. Hay factores que la provocan, como la obesidad, el consumo de alcohol o de fármacos para dormir, problemas anatómicos (desviación nasal, aumento de las amígdalas…), sufrir hipertensión arterial, etc.
Síntomas
Las apneas suelen estar acompañadas por fuertes ronquidos. Al no descansar convenientemente por la noche, los afectados se sienten cansados y somnolientos durante el día.
Tratamiento
En casos leves, se recomienda el uso de una prótesis de avance mandibular, un dispositivo que aumenta el espacio por donde cruza el aire, evitando la obstrucción. Cuando las apneas son muy frecuentes y prolongadas, se utiliza una mascarilla conectada a un equipo que genera aire a diferentes presiones. En el caso de problemas anatómicos, puede ser necesario pasar por el quirófano.

Sabes que…

El Aloe Vera por sus principios activos de los aminoácidos presentes en el aloe, principalmente la aloemicina y la metionina, actúan como eficaces broncodilatadores, facilitando la respiración y el intercambio gaseoso oxígeno/monóxido de carbono a nivel celular. Pero no debe utilizarse como único remedio, ya que su efecto no es tan activo ni inmediato como los broncodilatadores; lo que conviene es emplearlo como complemento de los tratamientos convencionales. El Aloe Vera se recomienda para depurar y desintoxicar en procesos alérgicos como la rinitis o el asma.