CUERPO SEXY Y SIN ASPEREZAS

El roce constante con la ropa y el calzado hace que, en determinadas zonas, la piel aumente de grosor y aparezcan problemas como durezas, granitos, manchas, etc. Para conseguir un cuerpo suave y uniforme, sigue estos consejos.
CODOS Y RODILLAS COMO LA SEDA
La piel en estas zonas es más áspera y seca que la del resto del cuerpo porque sus glándulas sebáceas están distribuidas de forma irregular. El roce constante con la ropa agrava todavía más la situación.
No es difícil comprobar el estado de tu piel en estas zonas. Tan sólo tienes que pasar tu mano sobre ellas y enseguida sabrás si están suaves e hidratadas o todo lo contrario, resecas y más gruesas de lo normal.

La exfoliación te ayudará a suavizar la zona. Empieza el proceso con un baño de agua tibia, ideal para reblandecer la piel. A continuación, aplica el producto exfoliante, realizando un masaje circular durante 5 minutos. Aclara después con abundante agua fría. Las cremas con ácidos (salicílico, láctico, urea, etc.) también resultan útiles para evitar las durezas. Un masaje previo hará que la piel las absorba mejor.

En pieles morenas, es habitual que tanto codos como rodillas se oscurezcan ligeramente. Para blanquearlas, puedes utilizar una crema despigmentante o bien este remedio natural. Consiste en mezclar zumo de limón con azúcar y dejar que actúe durante media hora. Para evitar la aparición de manchas, no tomes el sol tras esta aplicación.

Cuando la piel está muy seca, te conviene utilizar productos hidrantantes específicos con aceites naturales o vitaminas. Una buena idea es aplicarse en los codos la misma crema que se usa para las manos y también con la misma frecuencia (preferentemente a diario).

GLÚTEOS SUAVES Y SIN GRANITOS
No sólo la celulitis y el exceso de grasa atacan esta zona. También es muy habitual la aparición de zonas ásperas y granitos, consecuencia del exceso de células muertas y la sequedad.

Para mantener la zona libre de granitos, cambia tu gel de ducha habitual por un jabón con ácido salicílico.
Otra buena opción para suavizar la piel de la zona es realizar un masaje con un guante de crin o similar. La esponja de fibra vegetal (lufa) resulta ideal si la tienes delicada. Puedes hacerlo sobre la piel húmeda o seca si prefieres un efecto más intenso.

No olvides acabar estos tratamientos con la aplicación de una buena crema hidratante.

La piel seca también es más propensa a sufrir flacidez. Para evitarlo, utiliza con regularidad productos reafirmantes con colágeno y elastina. Además de hidratar, retrasan el envejecimiento cutáneo.

El estado general de salud repercute en la piel. Para ello, no olvides beber 2 litros de agua al día y seguir una dieta equilibrada, rica en frutas y verduras y proteínas sin grasas, como los lácteos descremados, las legumbres y la carne magra.

PRECAUCIONES
No a la piedra pómez. Resulta muy adecuada para los pies, pero no debe utilizarse en otras zonas del cuerpo, ya que puede causar heridas.
Cuidado con las rojeces. Si la piel de los codos y las rodillas se irrita o causa picor, acude al dermatólogo. Es posible que sufras un eccema o una alergia.
Sol, con precaución. Tomar el sol reseca la piel y la oscurece, especialmente en estas zonas. Utiliza una crema solar con factor de protección alto.
Autobronceador. Como la piel de codos y rodillas es más gruesa, también es más receptiva a los agentes pigmentantes de este tipo de productos. Por esta razón, es importante que apliques en estas zonas una capa muy fina de autobronceador para evitar manchas.