CÓMO REJUVENECER TU ROSTRO TRAS EL SOL


Disfrutar del sol y conseguir un tono favorecedor no es incompatible con el cuidado de la piel. Morena sí, pero no a cualquier precio. Sigue nuestros consejos para tener un aspecto inmejorable y sin una arruga de más.
CÓMO REPARAR LA PIEL DEL DAÑO SOLAR
El 75% de las arrugas son consecuencia directa de las repetidas exposiciones al sol. Por suerte, podemos preservar la piel de la cara del envejecimiento prematuro con esta serie de cuidados.
Un plus de hidratación. Cuando vuelvas de la playa o de la piscina, calma la sed de tu piel con una crema aftersun especial para el rostro. Estos productos actúan como auténticos bálsamos reparadores, ya que nutren la piel intensamente al tiempo que previenen la aparición de arrugas.
Efecto rejuvenecedor. Empieza a usar, bajo la hidratante de día, un sérum de acción antiedad y para enriquecer la crema de noche que uses habitualmente con unas gotas de aceite de rosa mosqueta, de onagra o de germen de trigo, tres excelentes rejuvenecedoras faciales.
Escudo interior. Seguir una dieta rica en betacarotenos, un pigmento presente en los vegetales de color anaranjado o rojizo, no sólo ayuda a mantener el moreno, sino también a restablecer el nivel óptimo de hidratación. Que no falte en tu dieta zumo de zanahoria, la mejor fuente de este colorante natural, calabaza, mango, melocotones, tomates, etc.

PIEL MÁS FINA, LISA Y LUMINOSA
Exfoliar el cutis es un gesto de belleza imprescindible durante todo el año, pero más aún después de la exposición solar porque el sol, además de dilatar los poros, engrosa la piel y frena el proceso de regeneración celular, dejándola visiblemente más áspera y mate.
Piel nueva. Bajo la ducha, masajea suavemente la cara con un gel exfoliante facial o con uno casero que puedes preparar añadiendo una cucharadita de azúcar al jabón que utilices en la limpieza facial. La exfoliación rejuvenece el aspecto de la piel porque iguala el tono de la tez, que, con los años, se vuelve más desigual, alisa el cutis e ilumina el bronceado.
Hidratación extra. No hay mejor momento para aplicar una mascarilla que después de exfoliar el rostro, dado que la piel, libre de células muertas, absorbe mejor los componentes del producto. Si te la notas apagada y seca, recurre a las mascarillas formuladas con vitamina E, manteca de karité o aceites vegetales –de aguacate, almendras, argán… -.

MÁXIMA ALERTA A LAS MANCHAS DE SOL
Ya lo dicen los dermatólogos: las manchas de sol envejecen más que las arrugas.
Loción blanqueadora. Las cremas despigmentantes son el primer recurso al que debes echar mano. Si eliges una crema hidratante facial de acción despigmentante, extiende el producto por todo el rostro, masajeando la mancha con más insistencia. Las de acción localizada, en cambio, se aplican únicamente sobre la zona hiperpigmentada.
Protección solar todo el año. Según los dermatólogos, las manchas de sol son un claro síntoma de que nuestro capital solar se está agotando. Por ese motivo, la mejor forma de prevenir su aparición es empleando hidratantes con protección solar todo el año.