CONSIGUE UNOS OJOS SANOS A CUALQUIER EDAD


Hay determinadas dolencias oculares que suelen aparecer a medida que vamos envejeciendo. Para evitarlas, es necesario estar atentos a sus síntomas y ponerles remedio lo antes posible.
No debemos subestimar esas pequeñas molestias o problemas de visión que podemos notar en un momento dado. Además de afectar nuestra calidad de vida, pueden estar revelándonos un problema ocular que vale la pena detectar.

OJO SECO
Los ojos producen unas 400 gotas de lágrima a diario. Hay, sin embargo, una serie de factores que pueden reducir esta cantidad, como pasar demasiadas horas ante el ordenador, determinados fármacos y cosméticos, agentes atmosféricos como el viento, el sol, etc., o la degeneración de las glándulas lagrimales propia de la edad (es un trastorno común en la menopausia).
Síntomas
Produce enrojecimiento y la sensación de tener arenilla en los ojos. También es habitual levantarse por la mañana con los ojos pegados.
Qué hacer
Para mejorar los síntomas, se aconseja colocar un humidificador en casa y utilizar las denominadas “lágrimas artificiales”, unas gotas oculares que lubrican los ojos. Para aumentar el líquido lagrimal, se pueden masajear los ojos con los párpados cerrados. También son útiles los lavados con manzanilla o aplicar compresas tibias. Los casos más graves pueden requerir cirugía.
Ayuda dietética
Los alimentos ricos en ácidos grasos omega 3 (pescados azules, nueces, semillas de lino, etc.,) ayudan a lubricar el ojo. También se aconseja no abusar del azúcar ni de la sal.

CATARATAS
Se trata de la pérdida de transparencia del cristalino, la lente que tenemos detrás de la pupila y que nos permite enfocar los objetos. Es un trastorno que afecta aproximadamente al 60% de las personas de la tercera edad.
Síntomas
Esta alteración produce la disminución de la visión de forma lenta y progresiva. La sensación es de tener la vista nublada y desenfocada que se acrecienta, por ejemplo, en ambiente oscuros con focos de luz o con luz solar intensa.
Qué hacer
El único tratamiento eficaz es la cirugía y se lleva a cabo cuando los problemas de visión no permiten desempeñar correctamente las actividades habituales. La operación consiste en extraer el cristalino y reemplazarlo por una lente artificial de silicona, plástico o acrílico.
Ayuda dietética
En este caso, la vitamina C resulta imprescindible. Son ricos en este nutriente todos los cítricos, el kiwi, las fresas, las coles de Bruselas, las espinacas, etc.

GLAUCOMA
Tiene lugar cuando la presión del fluido que hay dentro del ojo es excesiva. Es una dolencia grave que, si no se trata a tiempo, puede afectar el nervio óptico, ocasionando pérdida de la visión.
Síntomas
Al principio, es común que no cause síntomas. Por esta razón, se recomienda realizar exámenes regulares para detectarla. Cuando está avanzada, pueden producirse señales como pérdida de visión lateral o periférica, vista borrosa, visión de halos, dolor en los ojos, cefalea, etc.
Qué hacer
En principio, es una enfermedad que no tiene cura, aunque es posible retrasar o detener temporalmente su evolución reduciendo la presión articular con medicación o cirugía. La operación puede realizarse con láser.
Ayuda dietética
Se recomienda aumentar el consumo de alimentos ricos en flavonoides, como el té, la soja y la verdura de hojas verdes.

DEGENERACIÓN MACULAR
Aparece cuando se daña el área que rodea los vasos sanguíneos que irrigan la mácula, la zona de la retina que permite una visión más nítida y detallada. Puede ser seca (cuando los vasos sanguíneos se vuelven delgados y frágiles) o húmeda (los vasos sanguíneos se rompen y crecen nuevos vasos anormales). El tabaquismo, la edad avanzada, los antecedentes familiares, los niveles altos de colesterol perjudicial y la hipertensión arterial son factores que aumentan el riesgo de sufrirla.
Síntomas
En un primer momento, es posible que no se noten molestias pero, a medida que la enfermedad avanza, se pierde progresivamente la visión central, que se vuelve borrosa, y se deforman las imágenes.
Qué hacer
Tampoco en el caso hay ningún tratamiento eficaz, aunque hay métodos que permiten retrasar su evolución. Cuando se trata de la DMAE seca, la más habitual, se puede recurrir a determinados suplementos nutricionales. En el caso de la húmeda (la menos frecuente y la más agresiva), se puede recurrir a la cirugía láser o al uso de fármacos inyectados directamente en el ojo.
Ayuda dietética
Como en todas las enfermedades degenerativas, es conveniente aumentar la ingesta de alimentos ricos en antioxidantes, como toda la fruta y la verdura.

CONSEJOS A TENER EN CUENTA
Para mantener la vista en buenas condiciones, es conveniente seguir estas pautas.
No fumar. El tabaco aumenta el riesgo de sufrir numerosos problemas visuales, como la degeneración macular.
Proteger los ojos. Cuando nos expongamos al sol, es conveniente utilizar gafas con filtro de protección ultravioleta.
Cuidar la salud. También es necesario someterse a chequeos para controlar los niveles de colesterol, la hipertensión
Ojo con el sobrepeso. Pesar más de lo normal aumenta el riesgo de padecer diabetes y otras enfermedades que pueden causar pérdida de visión (enfermedad diabética del ojo, glaucoma…).
Evitar la fatiga. Si trabajas con ordenador, procura descansar cada 30 minutos, mirando un punto lejano durante 20 segundos.