CÓMO TRATAR LOS CABELLOS SENSIBILIZADOS

Las agresiones externas hace que el cabello sufra sus consecuencias, volviéndose más frágil y desvitalizado. Para contrarrestar este efecto, es conveniente protegerlo y, al mismo tiempo, reponer la nutrición perdida.
LAVA TU PELO CON SUAVIDAD
Este es el proceso más importante a la hora de devolver la belleza a tu cabello. Para realizarlo de la mejor forma posible, sigue estos pasos.
Elige un champú adecuado. Hoy en día, los champús no se limitan únicamente a limpiar el cabello. La mayoría de ellos tienen un beneficio asociado. En el caso de los cabellos sensibilizados, busca fórmulas que nutran tanto la fibra como el cuero cabelludo.
Aplícalo con cuidado. Antes de usarlo, pon la cantidad de champú que vayas a utilizar en la palma de la mano y añade un poco de agua para emulsionarlo. Mezcla bien y extiéndelo con suavidad.
Realiza un masaje capilar. Aprovecha el momento de aplicación del champú para efectuar un suave masaje para estimular la circulación y favorecer el aporte de oxígeno y nutrientes. Realízalo con la yema de los dedos y sin presionar en exceso.

ACLÁRALO A FONDO PARA GANAR BRILLO
Los restos de champú apelmazan el cabello y le restan brillo. Un buen aclarado te evitará estos problemas.
Dedica el tiempo necesario. Los expertos recomiendan dedicar u mínimo de tres minutos para realizar esta operación, el tiempo imprescindible para retirar el champú en su totalidad. Sabrás que el pelo está perfectamente aclarado si “rechina” entre los dedos.
Utiliza agua fría. Haz el último aclarado con agua tibia o fría ya que, de esta manera, se cierran las cutículas y se consigue un pelo más brillante. Si el agua de tu ciudad tiene exceso de cal (lo sabrás si notas el pelo apelmazado y sin brillo), añade un chorrito de vinagre de manzana para contrarrestarlo.

USA LOS PRODUCTOS MÁS ADECUADOS
En el mercado encontrarás fórmulas especiales para solucionar los problemas específicos de los cabellos sensibilizados.
Mascarillas. Son un auténtico regalo. Al nutrir el pelo en profundidad, además de aportarle suavidad y brillo, lo protegen de las agresiones exteriores (secadores, frío, etc.) Úsalo una vez por semana.
Serúms. Con silicona en su composición, envuelven cada cabello en una fina película, alisando su superficie y aportando brillo. Algunos de ellos, incluso, son capaces de sellar las puntas abiertas. Al no requerir aclarado, su aplicación es cómoda y rápida.
Acondicionadores. Imprescindibles en cabellos secos, se aplican tras el lavado, y aportan una hidratación extra que los mantendrá elásticos y sedosos. Usa aquellos acondicionadores que contengan agentes reestructurantes y nutritivos.
Productos para el cuero cabelludo. En ocasiones, no sólo el cabello sufre. Si tienes problemas como picor, caspa, etc., es posible que el cuero cabelludo también esté afectado. Algunas líneas de cosmética capilar disponen de champús y mascarillas con acción purificante y nutritiva específicos para el cuidado de esta zona.

MUCHO CUIDADO CON…
Cepillarlo en exceso. Aunque ayuda a oxigenar la melena, no es conveniente abusar de ello, ya que también puede debilitar el pelo. Usa un cepillo de cerdas naturales y, si tienes muchos enredos, deshazlos en la ducha con el acondicionador puesto.
Abusar de la plancha y el secador. El calor que desprenden altera la cutícula del cabello, debilitándolo todavía más. Utilízalos únicamente de forma puntual.
Colorearlo muy a menudo (o decolorarlo). El tinte reseca el cabello. Si lo tienes muy estropeado, pero no puedes prescindir del color, espacia los tintes o bien opta por alternativas menos agresivas, como las mechas o los tintes vegetales.
Llevar recogidos tirantes. Este tipo de peinados pueden provocar lo que se denomina alopecia de tracción, un tipo de caída del cabello provocada por el estiramiento continuo del pelo.