MANOS MÁS JÓVENES

Dicen los entendidos que para conocer la edad de una mujer solo hay que mirarle a las manos. No dejes que te delaten. Con los sencillos cuidados que te explicamos a continuación, lograrás preservar toda su belleza y juventud. ¡Manos a la obra!
Las manos, al estar cubiertas por una fina capa de piel, son muy frágiles y sensibles a las agresiones del exterior. La buena noticia es que, debido a ese mismo motivo, también son muy receptivas a los cuidados de belleza.

FRENO AL ENVEJECIMIENTO
Tanto para prevenir como para tratar las arrugas, te aconsejamos utilizar tantas veces al día como creas necesario una crema antiedad que refuerce las defensas de la piel y ayude a mantenerlas suaves e hidratadas. Para ello, la industria cosmética incluye en su formulación activos como la glicerina, la urea o la vitamina E.
Si, por tu trabajo, te ves obligada a lavártelas cada dos por tres, sería buena idea que utilizaras un gel suave, de pH neutro.

SIN RASTRO DE MANCHAS
El sol es el culpable del 70% de los signos de envejecimiento cutáneo –las manchas, entre ellos– que aparecen en las zonas permanentemente expuestas al exterior, como las manos. Por si no bastara, los pigmentos que dan color a la piel tienden a expandirse de forma desigual con la edad, provocando la aparición de nuevas manchas oscuras.
Más vale prevenir. Para no tener que lamentar su aparición, se hace necesario usar cremas con filtro de protección solar, tanto en los meses de verano como de invierno.
De acción despigmentante. A fin de unificar el tono de la piel, recurre a las lociones que también incorporan activos “blanqueantes”.

UN RECURSO NATURAL PARA CADA PROBLEMA
En la despensa o en la nevera de tu casa, encontrarás algunos de los ingredientes naturales que más y mejor protegen tus manos.
Secas y ásperas. Cuando tengas un rato, exfólialas con sal fina o azúcar, previamente mezclado con un poquito de aceite de oliva. Retira con agua tíbia, extiéndete después tu crema de manos y ponte unos guantes finos de algodón durante, al menos, media hora. Si sigues este consejo 2-3 veces por semana, en poco tiempo lucirás unas manos de tacto sedoso.
Cuarteadas o con grietas. Aplica sobre la piel una gruesa capa de crema hidratante que contenga acción regeneradora y cicatrizante, que nutra la piel en profundidad. No te las laves hasta que la piel haya absorbido el producto totalmente.
Rojeces. Aplica una capa de crema hidratante que contenga aceites naturales. O realiza una mascarilla con dos cucharadas de harina de avena disueltas en agua caliente, una vez el preparado se haya entibiado, agrega un chorrito de aceite de oliva, retira con agua tibia al cabo de 25 o 30 minutos.
Manchas. Mezcla tu crema hidratante habitual con un chorrito de jugo de limón o de zumo de piña, de propiedades aclarantes, es un remedio infalible.