LUCE UN PECHO ESPECTACULAR EN TRES PASOS

Siguiendo estos sencillos cuidados de belleza, podrás presumir de un escote y un pecho más atractivos.
1 ESCOTE PERFECTO
Los senos dependen totalmente del estado de la piel del escote, un sostén natural que actúa como una malla tensora y remodeladora. De ahí la necesidad de cuidar con mimo esta fina envoltura.
Más joven. La primera medida para presumir de un escote irresistible es realizar un "peeling" con un exfoliante facial. Este gesto rejuvenece la zona de forma inmediata, ya que activa la regeneración celular y deja la piel visiblemente más lisa y luminosa. Puedes preparar un improvisado exfoliante, mezclando aceite de oliva con azúcar moreno o posos de café. Extiéndelo con un suave masaje y retira con agua fría.
Piel de terciopelo. La piel del escote es muy vulnerable porque, además de ser fina, se deshidrata con facilidad. Lo mejor es elegir tratamientos -sérums, cremas, etc.- específicos para esta zona o, en su defecto, cremas corporales muy nutritivas. En ambos casos, aplica el producto de abajo arriba.

2 BUSTO FIRME Y VOLUPTUOSO
La cosmética, en este campo, no hace milagros, pero sí mejora notablemente tanto el aspecto como la proyección del pecho.
La flacidez, tu enemigo. Las cremas reafirmantes para el pecho tensan la piel que recubre la zona proporcionando una mayor turgencia. Las tipo "push-up" multiplican el efecto sostén de la piel, siendo capaces de elevar ligeramente los senos. El 50% del éxito de estos cosméticos depende de la forma en la que se extienden. En este caso, conviene hacer un masaje ascendente, con movimientos circulares en forma de ocho.
Cruzada antiarrugas. Para prevenir y tratar las arrugas verticales que, con la edad, aparecen entre los senos, acostúmbrate a extender en esta zona una gota de la crema antiedad del rostro.

3 SACA MÁS PARTIDO A TU DELANTERA
Si utilizas tus armas de mujer con inteligencia, te convertirás en el centro de todas las miradas.
Acierta con el modelo. Las prendas escotadas son muy favorecedoras porque alargan el cuello, un efecto que estiliza la silueta. Si tienes mucho pecho o eres más bien bajita, te quedarán de maravilla los escotes en pico. ¿Tu pecho ha sucumbido a la fuerza de la gravedad? En ese caso, opta por los tipo "halter", que se anudan al cuello. Si eres estrecha de hombros o tienes poco pecho, lo tuyo son los escotes redondeados.
Una talla más. Si tu objetivo es ganar una talla de sujetador o mejorar su forma, elige un sujetador con "foam" o recurre a los rellenos de silicona, de venta en corseterías. Se colocan bajo el sujetador y quedan muy naturales.
Al abrigo del frío. Aunque hoy en día hay sujetadores ideados para las prendas más rebuscadas, si decides ir sin sujetador o llevas una prenda vaporosa, puedes cubrir la areola con unos adhesivos que evitan que se marque bajo la ropa.