LOS MEJORES CONSEJOS PARA TENER UNA BOCA SANA

Para evitar algún problema bucodental, los especialistas aconsejan seguir una higiene adecuada y someterse a revisiones periódicas para poder detectar a tiempo cualquier tipo de trastorno.
Encías, dientes, labios y mucosas interiores forman parte de la boca, una de las zonas más delicadas del cuerpo. Es muy importante cuidar y proteger cada uno de esos elementos para prevenir dolencias tan molestas como la caries o la gingivitis.

Cuidar tu boca y acudir al dentista períodicamente te ayudará a evitar problemas como los siguientes:
Úlcera gástrica. En general, las bacterias no suelen invadir el estómago porque son incapaces de sobrevivir a sus fuertes ácidos. Sin embargo, la Helicobacter Pylori fabrica una sustancia que neutraliza este ácido y puede llegar a colonizar el estómago, aumentando el riesgo de sufrir una úlcera.
Infecciones pulmonares. Durante el sueño, la saliva infectada o el pus puede pasar a las vías respiratorias. Normalmente, nuestro cuerpo los neutraliza evitando que lleguen al pulmón, aunque, a veces, logran infectarlo y provocan neumonías o agravan los síntomas en personas con enfermedad pulmonar obstructiva crónica.
Problemas coronarios. Si tienes una infección bucal crónica, las bacterias de la boca entran en contacto con los vasos sanguíneos que llegan al diente y el cuerpo segrega a la sangre más citoquinas, unas proteínas indispensables para el funcionamiento del sistema inmune. Este mecanismo promueve la acumulación de colesterol en las arterias, favoreciendo su obstrucción.
Agrava la diabetes. La elevada concentración de glucosa en sangre facilita que las bacterias proliferen, ya que ésta les sirve de alimento. Por ello, los diabéticos son más propensos a sufrir periodontitis.

CAUSAS DE PROBLEMAS BUCODENTALES
Genéticas. Aunque no es uno de los principales motivos, si un familiar directo es proclive a tener las encías sensibles, tienes una mayor predisposición a padecer este problema.
Tabaquismo. Fumar fomenta la aparición de sarro en la boca, amarillea los dientes y predispone a perderlos, favoreciendo también la aparición de carcinomas orales.
Cambios hormonales. Las mujeres son más propensas a sufrir problemas bucodentales que los hombres debido a los cambios hormonales que se producen con la menstruación y el embarazo. Durante estos periodos de la vida, las encías suelen sangrar e inflamarse más. En la menopausia también ocurre, pues el descenso de estrógenos provoca cambios en las encías y en el hueso que sustenta los dientes.
Algunos fármacos. Si tomas antibióticos, píldoras anticonceptivas, antihistamínicos, tranquilizantes, analgésicos o antidepresivos durante un tiempo prolongado, la cantidad y la calidad de tu saliva disminuye, dejando tu boca más desprotegida.

CÓMO PREVENIR LOS PROBLEMAS BUCODENTALES
Estas sencillas medidas te ayudarán a evitar la gran mayoría de dolencias bucales.
Alimentos perjudiciales
Reduce el consumo de azúcar (provoca la acumulación de la placa bacteriana que ataca el esmalte y aumenta el riesgo de caries), bebidas con gas (pueden erosionar el esmalte) y café (es uno de los grandes enemigos de la blancura dental). Por otro lado, la ingesta de alimentos muy fríos y muy calientes provoca un contraste de temperatura en la boca, haciéndola más sensible.
Higiene bucal
Para mantener tus dientes sanos, cuídalos cepillándotelos tres veces al día durante 2 o 3 minutos. La seda dental, el cepillo lingual y el colutorio deberían tomar parte de tu "kit" bucodental básico. También es aconsejable usar una pasta dental con flúor, no abusar de los blanqueadores y realizar una limpieza profesional al menos una vez al año.

PROBLEMAS HATIBUALES Y SU TRATAMIENTO
Caries
Es el enemigo número uno de los dientes y la enfermedad bucal más común. Tiene su origen en la placa bacteriana, una sustancia pegajosa que se forma después de cada comida, cuando los restos de alimentos se mezclan con la saliva y forman una película transparente. Ésta es invadida por los gérmenes que habitan en la boca, algunos de los cuales fermentan el azúcar de los restos de alimentos y forman los ácidos que atacan el esmalte. Lo ideal es que te limpies los dientes justo después de comer. Si sufres caries, acude al dentista para que te la trate y te coloque un empaste.
Gingivitis
Esta infección bucal está provocada por bacterias que facilitan la inflamación y sangrado de las encías al cepillarse los dientes o al comer. Suele deberse a una higiene incorrecta y puedes curarte acudiendo al dentista para que te realice una limpieza bucal profunda. Para mantener el resultado, conviene cepillarse los dientes con un dentrífico que disminuya la inflamación, un gel con clorhexidina (desinfectante) o con colutorios que contengan gluconato. Una gingivitis mal curada deriva en una periodontitis. Este trastorno afecta profundamente a la encía y puede destruir el hueso que sirve de soporte a los dientes.
Halitosis
El mal aliento suele alertarnos de la presencia de algún problema dental (caries, periodontitis, etc.). También se produce cuando descuidamos nuestra higiene bucal o cuando la salivación no es la correcta y la boca se llena de bacterias que causan mal olor. Usa un cepillo lingual para arrastrar las bacterias adheridas a la lengua y realiza enjuagues bucales.
Aftas
Se trata de una manchitas blanquecinas y redondas que aparecen en el interior de la boca, sobre todo en épocas de estrés. Son muy comunes y suelen curarse solas, pero, para evitar las molestias que ocasionan, el dentista te recetará algún colutorio o una pomada.

DIETA SALUDABLE PARA UNA BOCA SANA
Hay una serie de alimentos que te ayudarán a proteger tu salud bucodental. Éstos son los más eficaces...
Lácteos. Gracias al calcio que contienen, la leche y el yogur mantienen los dientes fuertes y sanos. El queso conserva el esmalte dental en buen estado y protege contra la desmineralización.
Pescado. Los ácidos grasos que contiene son fundamentales para el desarrollo de los dientes.
Carne y huevos. Forman una capa protectora para el esmalte y neutralizan los ácidos.
Frutas. El kiwi y las frutas cítricas, por su alto contenido en vitamina C, refuerzan las mucosas bucales.
Apio y zanahoria. Al morderlos, se masajean las encías y se consigue eliminar los restos de comida que quedan entre los dientes.