CÓMO ELIMINAR LOS BRILLOS EN LA PIEL GRASA Y MIXTA


Tener brillos es un problema muy común que puede solucionarse fácilmente con los cuidados adecuados.
El exceso de grasa cutánea no afecta únicamente a las adolescentes. A partir de los 25-30 años, la mayoría de mujeres con este problema ven como su piel se transforma en mixta. La aparición de los problemas típicos del envejecimiento cutáneo, como las arrugas y la flacidez, no hace más que complicar la situación.

CÓMO RECONOCERLA
No es difícil identificar a una piel grasa. Sus características principales son de sobras conocidas: poros dilatados, brillos en la zona T (frente, nariz, barbilla), textura gruesa, etc. Para salir de dudas, se puede hacer la siguiente prueba. Consiste simplemente en pasar un papel fino sobre la zona central del rostro. Si queda manchado, se trata de una piel grasa o mixta.

CUIDADOS NECESARIOS
Una limpieza suave.
No es cierto que este tipo de pieles necesiten una limpieza agresiva, sino todo lo contrario. Hay que tener en cuenta que además suelen ser propensas a las irritaciones, por lo que un jabón fuerte o un "peeling" con partículas demasiado gruesas no les favorecen. También hay que evitar los productos untuosos (como la leche desmaquillante) ya que añaden todavía más grasa. Lo ideal es utilizar un limpiador suave como una solución micelar (un desmaquillante que elimina la grasa sin agredir la piel) o un gel al agua.
La crema ideal.
Otro de los mitos falsos sobre las pieles grasas y mixtas es que no necesitan hidratación. Hay que tener en cuenta que una cosa es la grasa y otra, muy distinta, el agua. Un cutis graso, por ejemplo, puede estar deshidratado si no cuenta con el agua que precisa. Para evitarlo, es conveniente utilizar a diario una crema tratante que hidrate y combata sus problemas sin añadirles grasa. Entre los principios activos más eficaces están los ácidos frutales (AHA), ideales para depurar la piel y cerrar el poro, y el zinc, muy recomendado para controlar la producción de sebo y prevenir el acné.

MAQUILLAJE PARA UNA PIEL MATE Y LUMINOSA
Preparar la base.
El maquillaje es una herramienta de gran utilidad para mantener los brillos controlados. Es necesario, sin embargo, que, antes de empezar, nos aseguremos de que la piel esté escrupulosamente limpia y sin exceso de grasa. Una buena idea es utilizar, antes de la base, un sérum muy concentrado y totalmente libre de aceites.
Elegir el producto adecuado.
Opta por una base de maquillaje fluida y "oil free" (sin aceites) y extiéndela con una esponjita o con los dedos sin arrastrar. A continuación, aplica una leve capa de polvos compactos para matizar y evitar los brillos. No uses los polvos (tanto compactos como sueltos), directamente sobre la piel porque se introducirían en el interior de los poros y los marcaría todavía más.
Retoques.
Cuando la piel es muy grasa, es habitual que los brillos reaparezcan a las pocas horas de haberse maquillado. Para eliminarlos, retira el exceso de sebo presionando la piel con una toallita matificante (o, en su defecto, con un pañuelo de papel) y vuelve a aplicar polvos compactos.

UN PLUS DE BELLEZA
Además de las rutinas diarias de belleza, estos dos tipos de cutis necesitan unos cuidados extra.
Exfoliación semanal.
Los productos exfoliantes limpian la piel en profundidad y eliminan las impurezas. Es importante, sin embargo, que el grano que contengan sea muy fino para no producir irritación.
Tratamientos antiedad.
El paso del tiempo también afecta a las pieles grasas y mixtas. A la hora de elegir el producto adecuado, sin embargo, hay que evitar que contenga un exceso de aceites. En cuanto a los principios activos, procura que incluyan sustancias como la vitamina A, C o el ácido hialurónico.