EL ESTILO DE VIDA QUE TE PERMITIRÁ VIVIR MÁS Y MEJOR

Cada vez hay más personas longevas en el mundo. El 10% de la población actual es mayor de 60 años y se prevé que este porcentaje llegue hasta el 20% dentro de 40 años. Pero no se trata únicamente de vivir más, sino, además, de poder disfrutar de una buena salud y bienestar.
Hay dos tipos de edades, la cronológica y la biológica. La primera es la edad que aparece en nuestro DNI, una cifra inamovible que certifica los años que llevamos vividos. La segunda, la biológica, indica el nivel de desgaste que experimenta nuestro organismo. Una persona, por ejemplo, puede tener un cuerpo de 40 años aunque, en realidad, tenga muchos más, y viceversa.

LAS CAUSAS DEL ENVEJECIMIENTO
¿De qué depende, entonces, el hecho de que haya personas que envejezcan más rápido que otras? Según los expertos, hay dos factores principales: las condiciones genéticas que heredamos de nuestros padres y nuestros hábitos diarios.
Genética
La herencia puede determinar hasta en un 50% nuestra esperanza de vida. Si nuestros padres han sido longevos, por ejemplo, tenemos más posibilidades de disfrutar nosotros también de una vida más larga.
Hábitos
Pero no todo está escrito en los genes. El estilo de vida (dieta, ejercicio, control del estrés, etc.) tiene tanta o más importancia que la genética. De nosotros depende, en gran parte, disfrutar de una vida larga y saludable.

DETENER EL PROCESO
Para conseguirlo, hay que tener en cuenta una serie de factores que nos servirán de gran ayuda.
Comer de forma equilibrada
Según varios estudios, la práctica totalidad de las personas longevas mantienen una dieta basada en productos frescos y naturales cocinados de forma sencilla (al horno, a la plancha, al vapor...). También es importante comer mayor cantidad de frutas, verduras, legumbres y pescado que de carne.
Hacer ejercicio
Practicar deporte de forma regular (tres veces por semana durante un mínimo de media hora) mejora la salud, aumenta la resistencia y la flexibilidad y mejora el humor.
Evitar hábitos nocivos
El tabaco y el alcohol son dos de los grandes enemigos de la longevidad. Son sustancias que llenan el organismo de toxinas y aceleran el proceso de envejecimiento, tanto físico como mental.
Controlar el estrés
Vivir la vida con tranquilidad ayuda a alejarse de la ansiedad. Para conseguirlo, trata de dedicar unos 10 minutos al día a cerrar los ojos y relajarte.

LA FELICIDAD ALARGA LA VIDA
Según expertos en psiquiatría, en la receta para conseguir la longevidad, las ganas de vivir tienen una importancia de 20%
Optimismo
Una actitud positiva ante la vida puede alargar la esperanza de vida ocho años más. Disfrutar de la vida y reírse con frecuencia combate el estrés y la hipertensión arterial, entre otros trastornos.
Mantenerse activos
El aburrimiento es la antesala del desánimo y de ahí a la depresión hay un paso. Una vida activa nos ayudará disfrutar de un mejor estado de salud.
Generosidad
Las personas que ayudan a los demás sin esperar nada a cambio suelen vivir un 60% más que las más individualistas ya que sentirse útiles aumenta la felicidad y la autoestima.
Actividad intelectual
Para evitar el deterioro de la capacidad cognitiva, es necesario realizar a diario actividades como crucigramas o sudokus, lectura, memorización de poemas, etc.
Disfrutar del amor
No sólo se trata de vivir en pareja, sino de sentirse acompañado por ella y disfrutar de una vida sexual plena y satisfactoria.

LA DIETA "ANTI-AGE"
A la hora de disfrutar de una salud de hierro, es importante prestar atención a nuestra alimentación.
Arterias saludables
Para mantener en buen estado, hay que evitar la obesidad abdominal, es decir, la acumulación de grasa en la zona del abdomen, ya que quien la sufre tiene un riesgo mayor de sufrir problemas cardíacos. Para ello, es necesario limitar al máximo los azúcares (dulces, bollería industrial, chocolate...) y sustituirlo por alimentos de índice glucémico bajo, como el arroz, la pasta, el pan y los cereales en sus variedades integrales. También hay que evitar las grasas saturadas y aumentar el consumo de grasas saludables, como las del aceite de oliva, pescado azul, frutos secos...
Mayor capacidad intelectual
Las vitaminas y minerales presentes en las frutas y las verduras previenen el deterioro de las habilidades cognitivas. Cinco raciones de estos alimentos al día nos ayudarán por lo tanto, a preservar la memoria y la capacidad de concentración. También se aconseja tomar pescado azul un mínimo de tres veces por semana, ya que su contenido en Omega 3 contribuye al buen funcionamiento del cerebro.
Prevención del cáncer
La clave en este caso es controlar los radicales libres, los culpables del proceso de envejecimiento y de la mutación de las células. Para ello, necesitamos enriquecer nuestra dieta con alimentos ricos en antioxidantes como la col, los frutos rojos (fresas, moras, frambuesas, arándanos...), el zumo de granada, el tomate y las setas, entre otros.

LOS DEPORTES QUE MEJORAN TU SALUD
El sedentarismo es uno de los mayores enemigos de la longevidad. Es necesario, por lo tanto, ponerse en marcha y animarse a practicar alguno de estos saludables deportes.
Caminar
Es el más fácil de llevar a cabo y el que ofrece mejores resultados. Andar de 30-45 minutos un mínimo de tres veces a la semana nos ayuda a mantenernos en forma y sentirnos de mejor humor.
Según un estudio realizado por la Universidad de Pittsburg (EEUU) la velocidad al caminar puede predecir la longevidad, especialmente a partir de los 65 años. Después de analizar a más de 35.000 personas, se llegó a la conclusión de que cuanto más rápido sea el ritmo normal de la marcha más años se vivirán. Caminar exige un esfuerzo en múltiples sistemas del organismo -se asegura en el ensayo- como el corazón, los pulmones y los sistemas circulatorio, nervioso y musculoesquelético, por lo que es un buen indicativo de la salud general de las personas.
Taichi
Además de mantenernos más ágiles, esta disciplina mejora el sentido del equilibrio, por lo que sirve para prevenir caídas. Sus movimientos son tan suaves que resulta adecuada para personas de todas las edades y condiciones físicas.
Aguagym
Al realizarse dentro del agua, este tipo de gimnasia requiere menor esfuerzo y minimiza al máximo el riesgo de lesiones. Resulta adecuada, incluso para aquellas personas que sufren daño en sus articulaciones, como la artrosis.
Yoga
Consiste en buscar la armonía entre el cuerpo y la mente a través de determinadas posiciones. Sus estiramientos ayudan a prevenir el dolor articular, aumentando la agilidad, mejorando la actividad cardiovascular y eliminando el estrés.
Natación
Es un ejercicio suave que facilita el buen funcionamiento de todo el cuerpo, además de aumentar la resistencia y la flexibilidad.