CABELLOS SEDOSOS Y SIN PUNTAS ABIERTAS

Si te gusta lucir una melena sana y brillante, pero no estás dispuesta a repasarte las puntas cada dos por tres, sigue estos consejos.
Las puntas abiertas son un problema frecuente, sobre todo en melenas largas. Por muy saludable que esté el pelo, es difícil que estén perfectas. Para no tener que recurrir a las tijeras o, al menos, no hacerlo con demasiada frecuencia, es importante extremar al máximo sus cuidados.

POR QUÉ OCURRE
Hay varias razones que explican su debilidad. Además de estar en continuo roce con la ropa, están más expuestas a las agresiones externas, como el sol, la cal del agua, el viento, la humedad, el uso de secadores y planchas, etc. Se trata, además, de un cabello más antiguo que el resto y por lo tanto, más débil y fino.

A QUIÉN AFECTA
Las puntas abiertas afectan, sobre todo, a los cabellos finos y secos, ya que, al tener menos vitalidad, se abren mucho más fácilmente. Los rizados también suelen ser propensos, por la falta de hidratación. Procesos como los tintes, los alisados permanentes y los moldeados, al resecar el pelo todavía más, también puede favorecerlas. Con la edad, la tendencia suele aumentar.

CÓMO PREVENIR
La mejor estrategia para luchar contra las puntas abiertas es evitar que aparezcan.
Cuidados básicos
Lava tu cabello con un champú fortificante, específico para reparar la cutícula del cabello. No te olvides nunca de aplicar un acondicionador o, si tienes el pelo muy estropeado, una mascarilla nutritiva.
La magia del sérum
Es un producto imprescindible para los cabellos con este problema. Úsalo después de cada lavado, sobre el pelo húmedo. Asegúrate de que se trata de un sérum reparador específico para las puntas abiertas. Es el único producto capaz de protegerlas y, al mismo tiempo, sellar la cutícula.
El truco del aceite
Dos o tres veces al mes, antes de lavarte el cabello, es una excelente idea aplicar sobre los extremos unas gotas de aceite de oliva tibio. Masajea bien el pelo para que penetre el aceite y ponte un gorro de ducha. Deja que actúe durante una media hora, aproximadamente, y lávate el cabello con tu champú habitual.

CORTES Y PEINADOS
Peina el pelo con suavidad
Los cepillados agresivos y, sobre todo, los desenredados con el pelo húmedo son los grandes responsables de la rotura del cabello. Para evitarlo, desenreda tu pelo con el acondicionador puesto, con un peine de madera de púas anchas y abiertas. A la hora de secártelo, hazlo con una toalla, sin frotar. Para peinar el cabello seco, una buena táctica es aplicar previamente una pequeña cantidad de acondicionador sin aclarado.
Evita los desfilados
Hay algunas técnicas de corte, como los desfilados, que propician la aparición de las puntas abiertas. Si eres propensa a sufrir este problema, pide a tu peluquero que te corte el pelo de forma tradicional, a tijera.
Tus visitas a la peluquería
Aunque te guste llevar el cabello largo, vale la pena sanear las puntas regularmente, cada 2 ó 3 meses.

DIETA PARA UN PELO SANO
Arroz integral
Contiene biotina, un nutriente que te garantiza un cabello sano y brillante. Otros alimentos, como las sardinas o la soja también la poseen.
Levadura de cerveza
Su principal baza es su contenido en zinc, un mineral que también se encuentra en los frutos secos y las legumbres. Este compuesto ayuda a prevenir la caída del pelo.
Pescado azul
Es muy rico en selenio, un nutriente que evita la rotura del cabello, manteniéndolo más suave y elástico.
Brócoli
Es una excelente reserva de ácido fólico, imprescindible para la buena salud del pelo.