CÓMO REDUCIR LA INTENSIDAD Y FRECUENCIA DE LA MIGRAÑA

Según un reciente estudio, el 70% de los casos de migraña es de origen genético. Se trata, por lo tanto, de una dolencia hereditaria pero que puede mejorarse si se evitan ciertos factores que actúan como desencadenantes.
Un reciente estudio realizado por investigadores del Institut de Recerca del Vall d´Hebrón (VHIR) y de la Universidad de Barcelona ha desvelado el misterio, identificando "los nombres y apellidos" de los cuatro genes que la causan. Pero la pregunta que se hacen muchas personas que la sufren es: ¿si es de origen genético, no hay nada que se pueda hacer para combatirla? Una buena noticia es que, en muchas ocasiones, controlando ciertos factores ambientales, es posible reducir la intensidad de los ataques e, incluso, según los casos, hacerlos desaparecer.

Esta dolencia afecta, sobre todo, a mujeres en edad fértil y que se manifiesta con estos síntomas:
  • Dolor de tipo pulsátil (pinchazos).
  • Ataques de dolor intensos y con una duración de entre 7 y 72 horas.
  • Con frecuencia, dolor que se manifiesta en un lado de la cabeza (izquierdo o derecho).
  • Al dolor pueden acompañarle otras molestias como fotofobia (sensibilidad a la luz), náuseas, vómitos, etc.
  • En algunas ocasiones, le preceden una serie de síntomas (llamados aura), como visión de luces centelleantes, alucinaciones visuales, etc., que anuncian su aparición.
LA MIGRAÑA EN LA MUJER
El 50% de las mujeres que sufren migraña asocian la aparición del dolor con algún momento concreto del ciclo menstrual (generalmente, desde unos días previos a la aparición de la regla hasta el segundo día de la misma).
La influencia de las hormonas. El descenso en los niveles hormonales (concretamente de estrógenos) puede provocar una crisis de dolor en mujeres predispuestas.
Tratamiento. Este tipo de migraña mejora, tanto en frecuencia como en intensidad, durante el segundo y el tercer trimestre del embarazo y con la toma de anticonceptivos hormonales.
Desaparece con la menopausia. Cuando la migraña aparece exclusivamente como consecuencia de la menstruación, desaparece cuando termina ésta.

PREVENIR LAS CRISIS
Las crisis de migraña se desencadenan como consecuencia de un estrechamiento seguido de un ensanchamiento brusco de una arteria cerebral. Esto hace que se compriman los tejidos, causando dolor. Hay muchos factores, como los desequilibrios hormonales, algunos alimentos o las apneas del sueño que pueden influir en su aparición. Controlando estos factores es posible, por lo tanto, atenuar la intensidad del dolor, espaciar las crisis e, incluso, acabar con el problema de forma definitiva.
LA IMPORTANCIA DE LA DIETA
Aunque no está cientificamente comprobado, parece ser que hay algunos alimentos que facilitan la aparición de la migraña. Descubrir cuál de ellos en particular es el que más nos influye puede servirnos de gran ayuda para combatir esta dolencia.
Alimentos con efecto vasodilatador
Son aquellos que contienen sustancias (como la tiramina, la feniletilamina y la histamina) que contribuyen a dilatar los vasos del cerebro y provocar el dolor. Los que las contienen en mayor cantidad son los quesos curados, las bebidas alcohólicas, el chocolate, el té negro, el café, las bebidas de cola, el marisco, los frutos secos, los cítricos, los embutidos, el pescado ahumado, en conserva o marinado, la salsa de soja, la col fermentada, etc.
Algunos aditivos
Los denominados potenciadores de sabor (presentes en platos precocinados como las pizzas, "chuches", caldos envasados, salsas, etc.,), los conservantes como los nitritos y nitratos (utilizados sobre todo en embutidos) y los edulcorantes como el aspartamo (habituales en las bebidas dulces y los yogures) pueden estar detrás de muchos casos de migraña.
Horarios en la comida
Pasar demasiadas horas sin ingerir ningún alimento puede provocar una situación de hipoglucemia (bajo nivel de azúcar en la sangre) que también puede convertirse en un desencadenante. La falta de glucosa dilata los capilares que, a su vez, presionan los nervios de la cabeza y provocan la aparición del dolor. Para prevenirlo es importante no dejar que transcurran más de tres horas entre comida y comida. Si sigues una dieta de adelgazamiento, procura que no te falte ningún nutriente importante.
Alimentos protectores
Al mismo tiempo, hay una serie de nutrientes que pueden aliviar los síntomas producidos por la migraña como la vitamina B2 (lácteos, carne, cereales integrales...), los ácidos grasos Omega 3 (pescado azul) y la vitamina C (cítricos, kiwi, tomate, pimiento...).
EL ESTRÉS
El 60% de las personas que padecen migraña de forma habitual achacan las crisis a momentos de nerviosismo. Es muy habitual que aparezca esta dolencia después de sufrir un tiempo prolongado de estrés (por ejemplo, por un exceso de trabajo), un trauma o disgusto, etc. Para evitarlo, es conveniente aprender a manejar el estrés mediante técnicas de relajación, ejercicio físico...
LAS PAUTAS DE SUEÑO
Dormir demasiado o demasiado poco, así como hacerlo de forma interrumpida también es un desencadenante típico. Es necesario, por lo tanto, tener unos horarios de sueño regulares (acostarse y levantarse siempre a la misma hora, incluso los fines de semana, dormir un mínimo de 7-8 horas, disfrutar de un buen descanso, etc.). La migraña es uno de los síntomas típicos de la apnea de sueño. Al tener diversos microdespertares a lo largo de la noche, las personas que sufren esta dolencia, pueden levantarse por la mañana cansadas y con dolor de cabeza.
ESFUERZOS INTENSOS
El deporte practicado de forma regular ejerce un efecto muy beneficioso para las personas con este problema pero no hay que olvidar que una cantidad excesiva de actividad física puede ejercer el efecto contrario, causando todavía más dolor. El ejercicio intenso, los esfuerzos físicos continuados e, incluso, las relaciones sexuales entran dentro de esta categoría.
EXCEDERSE CON LOS ANALGÉSICOS
Los mismos medicamentos que combaten el dolor pueden convertirse, si se abusa de ellos, en su principal desencadenante. Se trata del denominado efecto rebote.
Se considera abuso si, durante los últimos tres meses se han tomado fármacos específicos para la migraña (triptanes, ergotamina, opiáceos...) durante más de 10 días o analgésicos comunes (paracetamol, ibuprofeno, ácido acetilsalicílico...) durante más de 15 días.
Sufres un efecto rebote si, dos o tres días después de dejar de tomar cualquier tipo de analgésico, la migraña reaparece.
Para evitarlo, respeta la dosis máxima diaria de los medicamentos. Si sigues un tratamiento, respeta la pauta recomendada por el médico.
OTROS FACTORES
Las luces, los sonidos fuertes y olores muy intensos pueden desencadenar una crisis de migraña o agravar una ya existente (por esta razón se aconseja a las personas que la sufren el reposo en un lugar oscuro y silencioso). El humo del tabaco (tanto propio como el pasivo) también puede provocarla. Los cambios bruscos de la presión atmosférica, de la temperatura y el viento fuerte son otros factores desencadenantes.