CÓMO CONTROLAR LA ANSIEDAD POR LA COMIDA

En muchas ocasiones, el éxito de una dieta depende de nuestra capacidad para controlar el apetito pero, ¿hay algo que podamos hacer para regularlo a voluntad?
La clave está en lo que se denomina la neuronutrición.

Hay que tener en cuenta que la sensación de hambre está regulada, principalmente, por neurotransmisor llamado serotonina. Cuando esta sustancia está baja, aumenta la sensación de hambre y, cuando está alta, nos sentimos saciados.

Hay alimentos, como por ejemplo, la frambuesa que contienen una sustancia que ayuda a elevar el nivel de serotonina y, por lo tanto, a reducir el apetito.

Otros alimentos principales que elevan la serotonina:
El pescado, la carne magra, los huevos, la leche , yogur, queso, nueces, legumbres, trigo, maíz, avena, tomates, espárragos, calabaza, pimiento, lechuga, patatas, berenjenas, plátanos, piña y sésamo.

Es importante, además, no permanecer durante muchas horas con el estómago vacío. Para ello, realizaremos cinco comidas al día (desayuno, comida, cena y dos tentempiés ligeros, uno a media mañana y otro a media tarde).

Beber abundantes líquidos a lo largo del día también nos ayudará a controlar el apetito. Puedes tomar agua, zumos naturales, caldos sin grasa e infusiones relajantes sin endulzar. Evita, por el contrario, las bebidas excitantes como el té negro, el café y los refrescos de cola, ya que aumentan todavía más la ansiedad.

Para controlar los ataques de hambre que tienen lugar entre horas, se aconseja comer alimentos ligeros y saludables como las verduras y hortalizas crudas, la fruta fresca, el jamón York, el queso fresco sin grasa, el yogur desnatado, etc.