NUEVAS OREXIAS

Vigorexia, ortorexia, atracones o síndrome del comedor nocturno son las manifestaciones cada vez más frecuentes de las nuevas orexias, que ponen en riesgo a uno de cada cinco jóvenes y, según los expertos, cada vez a más niños.
Al terrible espectro de la anorexia y la bulimia, en estos últimos años se han unido otros muchos trastornos de la conducta alimentaria, conocidos por las siglas TCA: vigorexia, ortorexia, síndrome del comedor nocturno...la mayoría con un denominador común: un trastorno obsesivo compulsivo, una tendencia a la cronificación con un gran impacto en la calidad de vida, y una preferencia por los adolescentes y cada vez más, por los niños

Se trata de trastornos complejos, de difícil manejo y de severas consecuencias físicas y psicológicas. No sólo por la propia enfermedad sino también por la falta de formación de especialistas y la mala orientación de tratamientos y recursos hace que se imponga el fracaso terapéutico, que se repitan tratamientos infructuosos y que haya pacientes que no evolucionen y sigan cronificándose. En el tratamiento normalmente participa un grupo multidisciplinar formado por psiquiatra, psicólogo, nutricionista y, además, debería incluir un pediatra o médico internista.

FACTORES DE LA VULNERABILIDAD
El estudio de los trastornos de la conducta alimentaria ha puesto de manifiesto la existencia de varios factores neurobiológicos, cognitivo-emocionales y sociales que influyen en las personas provocando un incremento de la vulnerabilidad a padecer el trastorno.
Así, entre los factores generales a tener en cuenta están el ser mujer y estar en la adolescencia, un período muy significativo desde el punto de vista del desarrollo del individuo, ya que en esta etapa se dan cambios psicológicos, como es el desarrollo de la propia identidad y de la autonomía personal mediante una progresiva desvinculación de los padres.
Entre los factores biológicos los cambios hormonales y corporales, con el desarrollo de los caracteres sexuales secundarios, así como sociales, entre los que son especialmente significativos las interacciones con los padres entre quienes el adolescente debe hacer gala y obtener validación de sus propias características personales. En esta época son frecuentes las incertidumbres personales que pueden facilitar el recurso a comportamientos para ganar seguridad y afianzarse en el propio valor: por ejemplo, si bien es cierto que algunas tienen más vulnerabilidad que otras (existen datos que confirman la existencia de una alta heredabilidad), una proporción muy alta de mujeres adolescentes realiza al menos una dieta al año sin prescripción médica. En una persona con predisposición genética, la dieta o los cambios hormonales podrían activar el efecto genético.
Experiencias previas y precoces: la existencia de actitudes anómalas (especialmente bajo calor emocional o rechazo por parte de uno o de ambos padres), así como la existencia de estrés crónico previo o de alguna coborbilidad psiquiátrica (fundamentalmente trastornos ansiosos o depresivos), un abuso sexual previo, y muy especialmente los trastornos de ansiedad.
Factores culturales: en países como Ghana se niegan a comer por creencias de tipo religioso, o en China el miedo a la obesidad y el malestar digestivo precipita muchos casos.
Conductas adictivas: bajo las conductas adictivas subyace la necesidad de dependencia propia de un sujeto que no se cree capaz de conseguir por sí mismo aquello a lo que aspira, y para ocultar su sensación de fracaso y mantener una imagen aceptable de sí mismo, renuncia a intentarlo. A través de la realización reiterativa y abusiva de una conducta obtendrá sensaciones agradables que sustituirán a las del mundo real y que calmarían su malestar, de forma segura e inmediata, ante las dificultades cotidianas. En definitiva, la adicción como excusa para justificar los fracasos y para no realizar ni el esfuerzo de adaptarse al resto de la vida.

VIGOREXIA Y OTROS TRASTORNOS DE LA IMAGEN
Es un trastorno relacionado con la imagen corporal, quienes la padecen poseen una percepción del propio cuerpo distorsionada que les hace verse con un tamaño muy inferior al real. En la vigorexia el fin reside en el deseo de aumentar el tamaño corporal, en estos enfermos existe una preocupación con la idea de que el propio cuerpo no está suficientemente libre de grasa y musculado. El principal colectivo de riesgo es el comprendido por fisioculturistas y deportistas en los que el desarrollo de un cuerpo fuerte y voluminoso es requisito indispensable para la práctica de dicha actividad.
Cómo distinguila: Estos pacientes se miran constantemente en el espejo, se sienten delgados aunque no lo estén, emplean más de 6 horas al día en hacer ejercicio para incrementar la musculatura, se pesan varias veces al día, se comparan con otros en el gimnasio, sienten una necesidad compulsiva de realizar pesas para incrementar el tamaño muscular, toman dietas ricas en proteínas e hidratos de carbono y pobres en grasa consumen esteroides y productos vitamínicos, hasta siete veces más que los culturistas no vigoréxicos, abandonan las obligaciones y actividades de su vida normal, son narcisistas, solo viven para el cuerpo, actúan con inseguridad y retraimiento social.
Las consecuencias: en hombres, ginecomastia, infertilidad, atrofia testicular, reducción del tamaño de estos, calvicie. En mujeres, crecimiento del vello facial, crecimiento del clitoris, redistribución de la grasa corporal hacia formas más masculinas reducción de mamas, pérdida de cabellos, cambios en la voz. En ambos sexos, hipertensión arterial, riesgo de ataque al corazón, aumento el ventrículo izquierdo, acné, paralización del crecimiento, efectos psiquiátrico con manías, agresividad, tendencias suicidas...

ANOREXIA NERVIOSA
La anorexia nerviosa se caracteriza por un deseo irrefrenable por estar delgado acompañado de prácticas para conseguirlo. Estos pacientes presentan, a pesar de la delgadez, un intenso temor a ser obesos, teniendo en muchas ocasiones distorsión de su imagen corporal. La dieta, la figura y el peso se convierten en eje de su vida, llevando a cabo, además de la evitación hacia las comidas, acciones compensatorias (ejercicio físico extremo, purgas...).
Cómo distinguirla: Las caracteristicas psicológicas de la anorexia son, rigidez mental, perfeccionismo, sintomatología depresiva, irritabilidad, inhibición sexual, lanugo (dado que la temperatura corporal se ve alterada por el déficit de tejido adiposo es muy común que aparezca una capa de vello que recubre el cuerpo para proteger del frío), sequedad en la piel, caída del cabello, pérdida de la menstruación, pérdida de peso (en ocasiones disimulada por ropas muy holgadas), signo de Russell (callosidades en los dedos provocadas por los vómitos autoinducidos).

BULIMIA NERVIOSA
Es un trastrono de la conducta alimentaria que se caracteriza por la presencia de atracones (ingesta voraz e incontrolada), seguidos de vómitos autoinducidos u otras maniobas de purgas e hiperactividad física. Comparte con la anorexia el miedo extremo a ganar peso. Suele ser un trastorno oculto que se vive con gran secretismo y ocultismo, pudiendo pasar desapercibido. En la bulimia nerviosa no se produce necesariamente alteraciones del peso, pudiéndose presentar con normopeso, sobrepeso u obesidad.
Cómo distinguirla: Impulsividad, baja autoestima, sintomatología depresiva, oscilación en el humor (picos de subidón que darán lugar a otros de bajón), promiscuidad (intento constante por buscar la aceptación de los demás, por encontrar en el otro una respuesta que individualmente no puedan darse, rellenan un vacío interno que sólo a través de algo externo sienten que puede completarse, lo que les hace caer en una espiral de dependencia hacia los demás), consumo de otras sustancias (alcohol, estupefacientes), signos de Russell, caída del cabello, caída de las uñas y de las pestañas, piel seca y quebradiza, capilares rotos en la cara por el esfuerzo, palidez, desgaste de dientes, pérdida de piezas dentales, caries, piezas dentales amarillentas, halitosis, infecciones bucales, parótidas inflamadas, temblores, tics nerviosos (ojos), temblores en las extremedidades (manos y pies), falta de potasio y sodio en la sangre (ataques cardíacos, infartos cerebrales y ataques epilépticos), problemas digestivos (hernia de hiato, reflujo, rotura o fisuras en el esófago, úlcera estomacal o bucal, desgarro en garganta y esófago), problemas de laringe faringe y cuerdas vocales, complicaciones cardíacas, deshidratación, debilidad muscular, colon irritable, megacolon, dilatación y ruptura gástrica, gastritis, alteraciones genitales óseas y renales, irregularidades menstruales y hormonales, descenso de la temperatura corporal e incapacidad de controlarla, etc.

PATOLOGÍAS DE DISEÑO O TCA NO ESPECIFICADOS
Respecto a los trastornos de la conducta alimentaria no específicados suelen ser cuadros de Anorexia Nerviosa y Bulimia Nerviosa incompletos, bien porque estén en su inicio o en vías de resolución. En ellos se cumplen todos los criterios diagnósticos para la Anorexia Nerviosa, cumplen todos los criterios para la Bulimia Nerviosa, excepto los atracones y las conductas compensatorias menos de dos veces por semana o durante menos de 3 meses.
Dentro de estos TCA no especifícados estarían:
Diabulimia: Consiste en utilizar la condición de la disciplina alimentaria, y sobre todo, del control de la insulina que exige la diabetes para perder peso.
Potomanía: Deseo frecuente de beber gran cantidad de líquido de forma compulsiva con agradable sensación de placer.
Sadorexia: También llamada dieta del dolor, es un trastorno alimentario de segunda generación y viene de los comportamientos anoréxico.
Bulímico y ortoréxico: Combinados con un maltrato corporal y empleo de métodos de adelgazamiento masoquistas.
Síndrome del Comedor Nocturno: Caracterizado por la ingesta de más del 25% del total de calorías que hay que ingerir a diario durante la noche, lo que lleva a despertares intermitentes y lo convierte en una patología a caballo entre trastorno alimentario y del sueño.
Permarexia: Trastorno de la alimentación relativamente moderno, en el que la persona piensa que todo lo que come engorda, lo que le lleva a probar varias y diferentes dietas, la mayoría de las veces desequilibradas y poco saludables, dentro de la categoría de dietas milagro, etc.