ALERGIAS DE PRIMAVERA

Estornudos, mucosidad, picor de ojos...ésta es la forma en la que las personas alérgicas dan la bienvenida a la primavera. Para minimizar al máximo estas molestias, sigue estos consejos.
Años atrás, las alergias afectaban a unos pocos mientras que, en la actualidad, es una dolencia muy frecuente, sobre todo en niños y adolescentes. Se han realizado muchos estudios para esclarecer el porqué de este aumento, pero ninguno de ellos ha arrojado resultados concluyentes. Hay, sin embargo, una serie de factores ambientales que parecen influir más que otros en su aparición.
Contaminación ambiental
Entre las muchas sustancias que están presentes en el ambiente, muy especialmente de las grandes ciudades, las partículas de diesel parecen ser las más perjudiciales. Según numerosos estudios, estas partículas, expulsadas por los vehículos que funcionan con este combustible, multiplican por 27 la capacidad alergénica del polen.
Tabaco
El humo del tabaco agrava los síntomas de las personas alérgicas, ya que contiene unas sustancias químicas que irritan las mucosas respiratorias, provocando una mayor sensibilización de éstas a los alérgenos. Tanto el fumador activo como el pasivo se ven afectados por este efecto. Además, las personas que fuman suelen tener una mayor resistencia a los tratamientos antihistamínicos.

UN HOGAR SIN ESTORNUDOS
La casa es el lugar donde solemos permanecer la mayor parte del día. Para evitar molestias, es primordial que evitemos al máximo la entrada de pólenes en su interior.
Ventanas
La primera medida será mantener cerradas las ventanas de la vivienda durante el máximo tiempo posible, incluso por la noche. Si la temperatura es demasiado alta, se puede colocar un aparato de aire condicionado, siempre y cuando se mantengan los filtros limpios y en buenas condiciones. Hay que tener en cuenta, además que, cuanto más humedo sea el ambiente, menos polen habrá, ya que el agua lo elimina del ambiente, por lo que también es conveniente utilizar un humidificador.
Ventilación
Aunque tu casa esté cerrada, debes ventilarla a diario. Procura no hacerlo, sin embargo, en los momentos de máxima polinización, es decir, durante las primeras horas de la mañana y al atardecer.
La ropa, dentro de casa
Tender la ropa en el exterior es un importante factor de riesgo para los alérgicos, ya que el polen puede acumularse en la superficie de los tejidos. Es mejor tenderla dentro de casa o bien usar una secadora.
Dúchate al llegar a casa
De esta manera te liberarás del polen que se ha adherido al pelo y a la piel y podrás disfrutar de una noche más tranquila.
Aire limpio
Evita el uso de espráis (ambientadores, lacas de pelo, etc.) o insecticidas en el hogar. Agravan las molestias.
Mantén limpio tu hogar
A la hora de retirar el polvo, utiliza un paño húmedo o bien un aspirador que funcione con agua o con un filtro especial para atrapar el polvo más fino. Si utilizas un paño seco o un plumero, lo único que conseguirás será levantar el polvo todavía más.

Cada vez son más frecuentes los casos de personas alérgicas a dos o más alérgenos a la vez. Si tu problema son los ácaros, estas son las recomendaciones extra que debes seguir.
Presta atención a tu cama
Es el lugar donde más se concentran los ácaros. Cambia las sábanas con frecuencia (una vez por semana como mínimo) y utiliza colchones, fundas y almohadas con tejidos antiácaros.
Airea al sol
Los ambientes oscuros y húmedos favorecen la proliferación de estos insectos. Procura, por lo tanto, airear tu casa con frecuencia durante 15 minutos como mínimo y permitir que entre el sol, sobre todo en los dormitorios.
Simplifica la decoración de tu hogar
Evita todos aquellos objetos que favorezca la acumulación de polvo, como libros, cortinajes, muebles tapizados, moqueta, alfombras, muñecos de peluche, etc.

FUERA DE CASA
No se trata sin embargo, de encerrarse en casa durante toda la primavera. Si sigues una serie de recomendaciones muy sencillas de llevar a cabo podrás disfrutar de las actividades en el exterior con un mínimo de molestias.
Las horas más conflictivas
Cuando tengas previsto salir de casa para pasear, hacer deporte, etc., procura evitar las horas en las que la polinización es mayor (entre las 6 y las 10 de la mañana y las 7 y las 10 de la noche).
Cuidado con el viento
Evita los días de viento, ya que son los que registran una mayor cantidad de polen. De todos modos, cuando el viento proviene del mar, hay menos polen ambiental mientras que cuando sopla desde el interior (montaña), la cantidad es mayor.
En el jardín
En la medida de lo posible, hay que evitar los lugares en los que haya una gran cantidad de plantas y flores, no sólo en el campo, sino también en los parques y los jardines de las ciudades. Tampoco es conveniente pasear cerca del césped, sobre todo si está recién cortado. Para dar un paseo, lo mejor es hacerlo cerca del mar.
Medidas protectoras
Utiliza gafas de sol para proteger los ojos y, si te sientes mal, colócate una mascarilla o un pañuelo húmedo sobre la nariz.
En el coche
Es importante mantener las ventanas cerradas durante el trayecto. Una buena idea es colocar un filtro para pólenes en el aire acondicionado.
Mejor en la playa
A la hora de elegir el destino de vacaciones, es mejor optar por un lugar que esté cerca del mar, ya que el nivel de polen es inferior que en la montaña.