LAS CLAVES PARA MANTENER UNA DIETA SALUDABLE EN LOS NIÑOS

Para asegurarte de que tu hijo crezca fuerte y sano, es primordial conceder una especial atención a su alimentación.
La importancia del desayuno
Ningún niño debería salir de casa sin tomar, como mínimo, un vaso de leche con galletas o cereales. A media mañana, puede comer, además, un pequeño bocadillo de queso fresco, atún o fiambre de pavo y una pieza de fruta. Hay que evitar la bollería, los embutidos y los zumos industriales.

¿Y para merendar?
Los niños, como los adultos, deben hacer cinco comidas al día para mantener estables los niveles de glucosa en la sangre y evitar el picoteo. A la hora de la merienda, pueden tomar, por ejemplo, un vaso de leche o un yogur y un puñado de frutos secos.

Nutrientes imprescindibles
Para asegurarnos de que no sufren ninguna carencia, es importante que todos los días tome cereales (pan, pasta, arroz...), lácteos, frutas y verduras, carne magra, pescado o huevos y frutos secos. También debe comer entre dos y tres raciones de legumbres a la semana.