CÓMO COMBATIR EL ESTREÑIMIENTO SIN LAXANTES

Es uno de los problemas digestivos más habituales (afecta al 20% de la población) y está muy ligado al estilo de vida, muy especialmente a la dieta y al estrés. Un cambio de hábitos nos puede ayudar a combatirlo.
Cada persona tiene su propio ritmo deposicional pero, para que se considere estreñimiento, la frecuencia debe ser inferior a las tres veces por semana. También es habitual sufrir síntomas como dificultad a la hora de evacuar, sensación de no haber vaciado del todo, presencia de heces duras y oscuras, hinchazón abdominal, dolor en el bajo vientre, gases, etc. El camino más rápido para solucionarlo es la utilización de laxantes, pero se trata de un recurso que, a la larga, puede convertir el problema en crónico. Por el contrario, realizando algunas pequeñas modificaciones en nuestros hábitos conseguiremos un resultado más eficaz y duradero.

PLAN PARA AGILIZAR EL TRÁNSITO
El estreñimiento era un problema prácticamente inexistente años atrás. El estilo de vida actual ha influido muy directamente en su aparición, debido a factores como la falta de ejercicio, las dietas excesivamente ricas en productos refinados, el poco tiempo para acudir al baño y el uso de determinados fármacos, entre otros. Si te encuentras en esta situación, un simple cambio de hábitos te ayudará a despertar tu organismo y regularizar el ritmo intestinal.
Muévete
El ejercicio ayuda a movilizar el intestino perezoso, ya que actúa directamente sobre la musculatura abdominal y el suelo pélvico. Un simple paseo diario (preferentemente después de las comidas principales) te puede servir de ayuda aunque, si necesitas un plan más intenso, puedes nadar, correr, ir en bicicleta, etc.
Ten horarios fijos
Procura comer siempre a la misma hora. De esta manera educas a tu aparato digestivo a trabajar siempre de la misma manera. Para "despertar" los intestinos a primera hora de la mañana, es importante que el desayuno sea completo y rico en fibra.
Relájate
Los nervios influyen muy directamente en el intestino. Si tu ritmo de vida es demasiado estresante, es necesario que rebajes su intensidad. Actividades como el yoga y el taichi te ayudarán a normalizar la situación.
Evita los laxantes
No es conveniente abusar de este tipo de fármacos sin control médico. Su uso prolongado puede hacer que el intestino se vuelva perezoso, actuando únicamente cuando se toman, haciendo que el estreñimiento se vuelva crónico.
Prográmate
Los especialistas recomiendan acudir al baño cada día y a la misma hora. No importa si la vista es infructuosa, se trata de acostumbrar nuestro organismo a un determinado ritmo. La mejor hora para hacerlo es por la mañana, entre 5 y 15 minutos después de haber desayunado. Para facilitar la operación, se aconseja apoyar los pies en una banqueta o similar. De esta manera, las rodillas estarán más altas que las caderas, posición que ayuda a relajar el esfínter.
Bebe agua, por la mañana y durante el día
Tomar uno o dos vasos de agua nada más levantarse activa los movimientos intestinales. No dejes de beber a lo largo del día, te ayudará a mantener hidratado el aparato digestivo. También puedes tomar infusiones digestivas (poleo menta, manzanilla, hinojo...) caldos ligeros, zumos naturales, etc.
Hazte masajes
Cuando te sientas hinchado/a, una buena idea es realizar un masaje durante tres minutos en la zona del vientre. Hazlo mediante movimientos circulares alrededor del ombligo en el sentido de las agujas del reloj. Para facilitar el desplazamiento de las manos, puedes aplicarte una crema hidratante.
Viste ropa holgada
Las prendas que oprimen la cintura, como los pantalones ceñidos, las faldas con la cinturilla estrecha, etc., entorpecen el tránsito intestinal y favorecen el estreñimiento. Evítalas y te sentirás mucho más ligero/a.
Come despacio
Disfruta de tus comidas en un ambiente tranquilo y pausado. Siéntate en la mesa y no tengas prisa. Los expertos recomiendan masticar los alimentos un mínimo de 15 veces antes de tragarlos.