CÓMO PREVENIR Y TRATAR LA FARINGITIS O DOLOR DE GARGANTA




Molestias al tragar, sequedad, dolor, carraspera...son algunos de los síntomas. ¿Qué podemos hacer para prevenir y tratar naturalmente el dolor de garganta o faringitis?
 
 
La faringitis, o dolor de garganta, es una inflamación de la garganta, o faringe, a menudo causada por una infección bacteriana o vírica. Aparece sobre todo en invierno debido a que en esta época es cuando se activan los microorganismos.
 
TIPOS Y CAUSAS DE LA FARINGITIS
Las causas más frecuentes de una faringitis suelen ser infecciosas, destacando algunas bacterias y determinados virus, pero existen otras razones no infecciosas por las que puede surgir esta dolencia, como son mecanismos inmunológicos o químicos:
  • Faringitis vírica: Esta producida por virus, especialmente por el virus de la gripe, del resfriado, Mononucleosis (enfermedad del beso), Sarampión y Varicela.
  • Faringitis bacteriana: Esta producida principalmente por infecciones bacterianas:
    • Faringitis estreptocócica, es causada por una bacteria conocida como Streptococcus pyogenes, o estreptococos del grupo A. Es un tipo de faringitis que afecta principalmente a los niños en edad escolar que se infectan por contacto de la saliva o de los mocos.
    • Tos ferina, una infección del tracto respiratorio altamente contagiosa.
    • Difterina, una enfermedad respiratoria grave que es rara en los países industrializados, pero es más común en los países en desarrollo.
    • Faringitis gonocócica, es producida por la bacteria de la gonorrea que se produce por infección a través del contacto sexual oral buco-genital con una persona infectada.
  • Faringitis no infecciosa: Es aquella que viene producida por otras causas:
    • Alergias. Las alergias a la caspa de mascotas, el moho, el polvo y el polen puede causar dolor de garganta.
    • Sequedad. El aire seco en interiores, sobre todo en invierno, cuando los edificios se calientan, pueden hacer que la garganta se sienta áspera y rasposa, sobre todo cuando se levanta de la cama a la mañana. Respirar por la boca, a menudo debido a la congestión nasal crónica, también pueden causar sequedad de garganta, dolor de garganta.
    • Irritantes. La contaminación del aire, como el humo del tabaco o de productos químicos, también puede causar dolor de garganta crónico. Masticar tabaco, el alcohol y los alimentos picantes también puede irritar la garganta.
    • Distensión muscular. Gritar en un evento deportivo, tratar de hablar con alguien en un entorno ruidoso o hablar por largos periodos sin descanso puede resultar en un dolor de garganta y ronquera.
    • Enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE). La ERGE es un trastorno del sistema digestivo en el que los ácidos del estómago y otros contenidos del estómago suben por el tubo alimenticio (esófago). Otros signos o síntomas pueden incluir ardor de estómago, ronquera, la regurgitación del contenido del estómago y la sensación de un nudo en la garganta.
    • Infección por VIH. Un dolor de garganta y otros síntomas parecidos a la gripe a veces aparecen poco después de que alguien se infecta con el VIH. Además, una persona que es VIH-positiva puede tener un dolor de garganta crónico o recurrente, debido a una infección secundaria. Los problemas más comunes incluyen una infección por hongos llamada candidiasis oral y la infección por citomegalovirus, una infección viral común que puede ser grave en personas con sistemas inmune comprometidos.
    • Tumores. Los tumores cancerosos de la caja de la garganta, la lengua o la voz (laringe) puede causar dolor de garganta. Otros signos o síntomas pueden incluir ronquera, dificultad para tragar (disfagia), respiración ruidosa, con un nudo en el cuello, y sangre en la saliva o flema.
 
SÍNTOMAS DE LA FARINGITIS
En la mayoría de los casos los primeros síntomas de la faringitis son dolor de garganta y dolor al deglutir el alimento, acompañados de fiebre. El dolor puede irradiarse al oído y aumentar con los movimientos del cuello.
  • Faringitis vírica: Comienza de forma brusca y permanece varios días. Suele comenzar como un resfriado o gripe. Dolor en la garganta, tos, irritación, dificultad para tragar, amigdalitis, fiebre, mocos, inflamación de los ganglios del cuello, dolor de oídos.
    • Mononucleosis (enfermedad del beso). Los síntomas son similares al resfriado si bien el dolor en la faringe es más intenso y los ganglios del cuello o de las axilas pueden estar muy inflamados y el bazo o el hígado hinchados. Son bastante comunes las erupciones en la piel.
  • Faringitis bacteriana: Comienza de forma brusca y permanece varios días.
    • Faringitis estreptocócica. Fiebre alta, escalofríos, náuseas, dolor de garganta, dificultad para tragar, dolor de cabeza, dolor de cuello, mocos, vómitos, pérdida de apetito, diarrea y otros síntomas similares a la gripe o el resfriado.
    • Faringitis gonocócica. Muchas veces es asintomática o con síntomas similares a un leve resfriado. Cuando se produce una infección generalizada puede producir dolor de testículos y en la próstata en los hombres e inflamación en la pelvis en las mujeres. 
  • Faringitis no infecciosa: Permanece varias semanas. El síntoma más destacado es el dolor de garganta, con sequedad, tos, ronquera, sensación de cuerpo extraño y enrojecimiento. Es muy característico el dolor al tragar saliva, que desaparece cuando se ingiere alimentos. La fiebre, secreción nasal, y una sensación general de malestar a veces se observan en personas con dolores de garganta persistentes.

CUÁNDO CONSULTAR A UN MÉDICO?

En niños o bebés: Buscar atención inmediata si tiene signos graves, tales como:
  • Dificultad para respirar
  • Dificultad para deglutir
  • Babeo inusual, lo que puede indicar una incapacidad para tragar
En adultos: Si se produce cualquiera de los siguientes problemas asociados con dolor de garganta:
  • Dolor de garganta severo o que dura más de una semana
  • Dificultad para deglutir
  • Dificultad para respirar
  • Dificultad para abrir la boca
  • Dolor en las articulaciones
  • Dolor de oídos
  • Erupción
  • Fiebre de más de 38º C
  • Sangre en la saliva
  • Frecuentes dolores de garganta recurrentes
  • Bulto en el cuello
  • Ronquera que dura más de dos semanas

COMPLICACIONES DE LA FARINGITIS
Las complicaciones de la faringitis no tratada pueden ser graves, incluso mortales, en algunos casos. Usted puede ayudar a minimizar el riesgo de complicaciones graves por seguir el plan de tratamiento que usted y el diseño de su profesional de la salud específicamente para usted. Las complicaciones de la faringitis abarcan:
  • Absceso alrededor de las amígdalas o en la parte posterior de la garganta
  • Obstrucción de las vías respiratorias
  • Infección del oído
  • Sinusitis
  • Fiebre reumática, complicación de la faringitis estreptocócica
  • Sepsis, una infección potencialmente mortal bacteriana de la sangre
  • Diseminación de la infección, puede extenderse y dar lugar a endocarditis (infección de las válvulas y del tejido cardíaco) y glomerulonefritis (infección renal).

CÓMO PREVENIR LA FARINGITIS?
Los gérmenes que causan infecciones virales y bacterianas son contagiosos. Por lo tanto, la mejor prevención es practicar una buena higiene:
  • Lavarse las manos con frecuencia, sobre todo antes de comer o después de estornudar o de toser y de ir al baño.
  • Evitar compartir alimentos, vasos o cubiertos.
  • Después de lavar las manos, usar toallitas desechables.
  • Toser o estornudar en un pañuelo desechable.
  • Usar desinfectante de manos como una alternativa al lavado de manos cuando el jabón y el agua no están disponibles.
  • Evitar tocar los teléfonos públicos o bebederos con la boca.
  • Limpiar con regularidad los teléfonos, controles remotos de televisión y teclados de computadoras con un limpiador desinfectante.
  • Evitar el contacto cercano con personas enfermas.
  • Abrigarse el cuello. Se debe evitar las corrientes frías de aire. Tener siempre un pañuelo o una pequeña bufanda a mano es una garantía para no enfriar la garganta y prevenir muchas faringitis, anginas, etc. Los pañuelos de seda ocupan muy poco, se pueden llevar perfectamente en el bolso o en un bolsillo. 
  • Permanecer en el interior tanto como sea posible en días de alta contaminación.
  • Usar una máscara de filtrado para evitar la inhalación de polvo o partículas en el aire de los productos de limpieza.
  • Evitar el alcohol, el tabaco, las comidas muy calientes o bebidas muy frías.
  • Evitar la exposición del humo del tabaco o sustancias irritantes.
  • Descansar la voz o beber mucha agua para mantener la humedad de la garganta y prevenir la deshidratación.  
  • Control adecuado de las enfermedades que pueden favorecer su aparición, como la diabetes, el colesterol o los triglicéridos altos.
  • Tomar precauciones al mantener relaciones sexuales, será también muy importante para evitar la infección por gonorrea o sífilis.
  • Para prevenir los casos de faringitis irritativa por reflujo gastroesofágico se pondrán en marcha las medidas conocidas para este fin:
    • Evitar comidas copiosas y grasas o picantes.
    • No tomar cafeína, bebidas gaseosas, ni alcohol.
    • Prescindir del consumo de menta o de chocolate.
    • Evitar tumbarse hasta pasadas dos horas tras cada comida.
    • Elevar el cabecero unos 10 cm.
  • Cambiar los hábitos alimentarios. Una alimentación rica en alimentos naturales, especialmente en aquellos que son adecuados para aumentar las defensas puede prevenir la aparición de este tipo de enfermedades infecciones o, por lo menos, disminuir su frecuencia.
  • No automedicarse con antibióticos, no es recomendable, pues puede conllevar tratamientos innecesarios y originar una selección de gérmenes que provoque resistencias para futuros tratamientos.

CÓMO TRATAR LA FARINGITIS?
En el caso de detectarse principios de dolor en la garganta, se recomienda:
  • Beber líquidos suaves, calientes como el té con limón y miel.
  • Hacer gárgaras con agua (1 taza o 240 ml.) con media cucharadita (3 gr.) de sal varias veces al día.
  • Pastillas para la garganta. Estos productos no deben administrarse a los niños pequeños porque se pueden ahogar.
  • Vaporizar el aire con un humidificador y así aliviar la sequedad en la garganta.
  • Analgésicos. Probar con analgésicos de venta libre, como el paracetamol.
  • Reposo
Ante los posibles síntomas de faringitis es necesario la intervención del médico para que diagnostique su causa y su tratamiento más conveniente.

Cómo la mayoría de los dolores de garganta son causados por virus, se suele tratar con antivirales.

Si el dolor de garganta está causado por una infección bacteriana, requiere un tratamiento con antibióticos. De este tipo de medicamentos el más comúnmente administrado es la penicilina: por vía oral durante 10 días. En el caso de padecer alergia a este antibiótico, se suele recetar uno alternativo. Se deberá completar el tratamiento para que resulte efectivo, según las indicaciones del especialista. Si no se toman todos los medicamentos, se puede producir un empeoramiento o que la infección se extienda a las regiones colindantes.

Los casos de faringitis no infecciosa suelen tratarse bien con suplementos de vitamina A o E, abandono del tabaco; y en casos de reflujo gastroesofágico se empleará omeprazol y las medidas higiénico-dietéticas habituales mencionadas en el apartado anterior.

CÓMO TRATAR NATURALMENTE LA FARINGITIS?
El tratamiento natural de la faringitis o dolor de garganta supone la utilización de una serie de recursos naturales que pueden complementar los tratamientos ordinarios.
  • Betacarotenos: Ayuda al sistema inmune al aumentar el número de linfocitos, o al aumentar su respuesta frente a los antígenos o cuerpos extraños que podrían perjudicar al organismo.
  • Vitamina A: Fortalece el sistema inmunitario, con lo que previene la aparición de muchas enfermedades microbianas. Resulta muy adecuada para prevenir la aparición de muchas enfermedades contagiosas, especialmente del aparato respiratorio: anginas, gripe, resfriados, faringitis, sinusitis, bronquitis.
  • Vitamina E: Esta vitamina aumenta las defensas, es necesaria para una correcta función de los linfocitos.
  • Vitamina C: Estudios recientes han demostrado que la ingestión de esta vitamina no previene la aparición de enfermedades propias de los fríos de invierno como la gripe, los resfriados, la bronquitis, etc., pero ayuda a mejorar los síntomas y reducir la duración del mismo.
  • Aloe Vera: Posee propiedades (rico en vitamina C, betacarotenos, vitamina E, zinc y selenio) adecuadas para estimular el sistema inmunitario y aumentar las defensas. Los efectos analgésicos, antiinflamatorios y antivirales del aloe lo hacen muy recomendable para los casos de anginas, faringitis, afonía, disfonía, etc., dado que el procedimiento más práctico consiste en hacer gárgaras durante algunos minutos, tragando algunos sorbos durante el proceso para que el remedio penetre más profundamente en la garganta.
  • Própolis: El "antibiótico de las abejas", siendo muy rico en compuestos bioactivos que le confieren propiedades antibacterianas, antivirales y antifúngicas. Remedio para mejorar la inmunidad y a prevenir el bajón de defensas.
  • Miel: Además de proporcionar energía y nutrición, tiene propiedades bactericidas, y es el mejor endulzante. La miel sirve como remedio si se tiene algún resfriado, tos o garganta irritada.
 
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